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La temporada de setas avanza, y con ella la gente que sale a la montaña a cazar estos deliciosos hongos. Lo primero que hay que saber antes de recolectar setas es cómo hacerlo, si arrancándolas o cortándolas. Un tema que resolvimos la semana pasada con nuestro micólogo de confianza, Enric Gràcia. Hoy nos centraremos en el lugar donde hay que buscar estas setas. Pero no la localización geográfica, un secreto que cada recolector de setas guarda con recelo, sino en el tipo de espacio en el que nos tenemos que fijar en función del momento de la temporada y las condiciones meteorológicas.


¿Dónde tenemos que buscar las setas?

Las setas salen, sobre todo, en otoño. Esto se debe a las bajas temperaturas y a la lluvia, dos factores que generan las condiciones ideales para la proliferación de las setas. Si nos situamos a 1.800 metros, como en el caso del vídeo, encontramos en esta época una temperatura de unos 8 grados (en el día del rodaje), un tiempo que se acerca mucho a la temperatura óptima para que salgan setas. Ahora la cuestión es saber dónde es más probable que salgan.

Si el tiempo es seco, estamos a principios de temporada y no hace viento, las setas saldrán más bien en los claros

Cestas de níscalos. / Foto: Cedida

Si el tiempo es seco, estamos a principios de temporada y no hace viento, las setas saldrán más bien en los claros. Espacios abiertos que ya no son tan cálidos como en verano, pero tampoco son gélidos. A medida que avance la temporada, llueva más y las temperaturas empiecen a bajar, los claros serán espacios cada vez más fríos y, si hace viento, menos húmedos. Por lo tanto, tendremos que empezar a buscar las setas, como los níscalos, en el interior del bosque, escondidas. Al pie de los árboles, en los tocones y cortezas (en algunos casos) o en puntos alejados del tronco, pero que resiguen las raíces de algunas plantas. El micelio no se ve, pero cuanto más sepamos, más fácil nos será intuir dónde pueden salir las setas. Cuando la temporada ya se esté acabando, antes de las heladas y las nevadas, tendremos que seguir buscando las setas en el interior del bosque. Espacios más resguardados del frío que serán el último lugar del bosque donde las temperaturas bajen demasiado para que ya no haya setas.

Estas indicaciones son recomendaciones generales que en ningún caso son una norma infalible. Puede ser que a principios de temporada encontremos setas en el interior del bosque, y que justo antes de que nieve haya alguna en los claros. Pero en general, el ritmo que siguen las setas, adaptado, evidentemente, a la climatología, es este. Hay que recordar, sin embargo, que no se deben coger setas que no se conozcan con certeza y que a la montaña se debe ir bien equipado, idealmente en compañía y habiendo mirado previamente la previsión meteorológica para evitar circunstancias adversas.