Cuando llega el calor, el helado se convierte en una de las tentaciones más difíciles de evitar. El problema es que muchas opciones comerciales vienen cargadas de azúcar, grasas poco interesantes e ingredientes que hacen que sea más un capricho puntual que una opción para repetir a menudo. Pero el nutricionista Alberto Ugarte ha demostrado que hay una manera mucho más sencilla y saludable de preparar un helado casero que se puede comer más a menudo sin tener la sensación de estar rompiendo ningún hábito saludable. La clave está en utilizar plátano congelado, yogur griego también congelado y proteína en polvo con sabor a vainilla. Con estos tres elementos, el resultado es cremoso, fresco, dulce de forma natural y con un aporte interesante de proteína.
Comer helado cada día es un sueño que con esta receta se cumple
El plátano congelado es el que da textura de helado
La base de la receta es muy simple. Primero hay que congelar plátanos maduros, mejor si ya están pelados y cortados en rodajas. Este detalle facilita mucho el proceso, porque después la licuadora o el robot de cocina los puede triturar sin tanta dificultad. El plátano es importante porque aporta dulzor natural y una textura cremosa cuando se tritura congelado. No hay que añadir azúcar, miel ni edulcorantes, porque si el plátano está lo suficientemente maduro ya da ese punto dulce que mucha gente busca en un helado.
@ugar90 HELADO PROTEICO 🍨💪🏻 #recetasfit #fit #fitness #healthy #Helado #recetas #nosugar
♬ She Share Story (for Vlog) - 山口夕依
Después entran dos yogures griegos congelados. El yogur ayuda a hacer la mezcla más cremosa, da cuerpo y evita que el resultado parezca solo un granizado de fruta. Además, si se usa yogur griego natural, se consigue una base más saciante y con más proteína.
El último ingrediente es la proteína en polvo con sabor a vainilla. Aquí no solo aporta valor nutricional, sino también aroma y sabor. La vainilla hace que el helado parezca más redondo y más cercano a una receta dulce tradicional, pero sin necesidad de añadir azúcar extra.
Una receta rápida para tener siempre preparada
El proceso no tiene mucho secreto. Se ponen los plátanos congelados, los yogures griegos congelados y la proteína en polvo dentro de la licuadora o el robot de cocina. Después se tritura hasta que la mezcla queda cremosa y uniforme.
Si cuesta procesarlo, se puede parar, remover un poco y continuar. La idea es no añadir demasiado líquido, porque si se pone leche o agua en exceso se pierde aquella textura espesa de helado. El resultado se puede comer al momento, con una textura más tipo helado blando, o guardar un rato en el congelador si se quiere una consistencia más firme. También se puede adaptar con pequeños cambios: un poco de cacao puro, frutos rojos congelados o canela pueden dar variantes diferentes sin complicar la receta.
Así pues, la propuesta de Alberto Ugarte funciona porque resuelve el deseo de comer helado con una fórmula mucho más equilibrada. Tiene fruta, yogur, proteína y no necesita azúcares añadidos. Y cuando hace calor, tener una receta así a mano puede marcar la diferencia entre improvisar cualquier capricho o preparar un helado casero, fresco y mucho más interesante.