El catalán es una lengua románica, un origen que comparte con muchos otros idiomas, como pueden ser el castellano, el occitano, el francés o el italiano. El rumano es otro ejemplo y, en este caso, tiene más en común con el catalán de lo que puede parecer a simple vista. Quizás no te has fijado nunca, pero ambas lenguas tienen palabras que suenan exactamente igual, y no es una cuestión solo de origen: otras lenguas románicas utilizan palabras totalmente diferentes.
"¿Te has dado cuenta de que el catalán y el rumano comparten, a veces, exactamente las mismas palabras, mientras que otras lenguas románicas utilizan otras completamente distintas? ¿O que usan las mismas palabras de origen latino que sufrieron diferentes cambios fonológicos?", explica el usuario @zolyglot, que crea contenido especializado en lenguas del mundo. Para ejemplificarlo, señala que palabras como foc (‘fuego’), tot (‘todo’), greu (‘grave’), ou (‘huevo’) o nou (‘nuevo’) son idénticas en catalán y en rumano, "si bien son diferentes en otras lenguas románicas, con algunas excepciones". Aparte de estas palabras que enumera, la lista de coincidencias es más larga: también encontramos joc (‘juego’), nas (‘nariz’), fum (‘humo’), asfalt (‘asfalto’), cap (‘cabeza’), suc (‘zumo’), modern (‘moderno’), que tienen el mismo significado.
Pero las similitudes entre los dos idiomas van más allá de palabras individuales: el catalán y el rumano comparten algunas expresiones similares. @zolyglot hace referencia a la manera en que felicitamos el cumpleaños en catalán, diciendo per molts anys, una fórmula muy similar a la rumana de multi ani, o el adverbio només, que en rumano es numai. "Si comparamos estos términos con el italiano buon compleanno o soltanto, son bastante diferentes", clarifica el especialista en lenguas. En esta línea, los pronombres en catalán (el meu, el teu, el nostre, el seu/llur) son otra de las grandes coincidencias: al meu, al tău, al nostru, al lor.
Estos vínculos, apunta @zolyglot, se deben a que ambos idiomas registraron "cambios fonológicos y mantuvieron formas antiguas de palabras latinas que otras lenguas no mantuvieron". Y es que el rumano y el catalán no solo coinciden en que son lenguas románicas, sino que ambas pertenecen a las áreas laterales de la Romania y tienen un 73% de semejanza, según recoge la Viquipèdia. Eso sí, como todos los idiomas, tienen algunos falsos amigos: sin ir más lejos, fusta (‘madera’) en rumano significa ‘falda’.
Precisamente, un estudio elaborado por la investigadora Mihaela-Mariana Morcov también coincide en que hay expresiones casi calcadas en la estructura lexical y en la evolución semántica en las dos lenguas. Asimismo, apunta que otra de las características en común entre catalán y rumano es que mantienen vivas algunas palabras de origen latino que en otras lenguas están limitadas a usos arcaicos, poniendo como ejemplo verbos como tramĭttĕre (en catalán, trametre; en rumano, trimite), rĕmanēre (en catalán, romandre; en rumano, rămâne) y dūcĕre (en catalán, dur; en rumano, duce).
