El encarecimiento de la vivienda y del coste de la vida está obligando a muchos compradores a replantearse cómo y dónde vivir. En ese escenario, las casas modulares de madera se están abriendo paso como una alternativa real frente a la construcción tradicional. Así lo explica Vicente Buyo, arquitecto, que defiende que este tipo de viviendas no solo abaratan el acceso a una casa, sino que permiten un ahorro anual muy significativo en consumo energético.
Buyo asegura que las casas modulares están “revolucionando la industria” porque atacan varios problemas a la vez, como lo son el precio, tiempos de entrega y eficiencia. “Estamos hablando de viviendas que pueden suponer un ahorro de hasta 5.000 euros al año gracias a su alta eficiencia energética”, explica, una cifra que marca la diferencia en la economía de cualquier familia.
Las casas modulares son más baratas y rápidas
Una de las grandes ventajas de este sistema es su forma de producción. A diferencia de la vivienda tradicional, las casas modulares se fabrican en entornos industriales, lo que permite reducir costes, tiempos y mano de obra. Según Buyo, este tipo de viviendas se construyen en fábrica con procesos mucho más controlados, lo que elimina retrasos habituales de la obra convencional. Además, no requieren grandes grúas ni largos plazos de ejecución. Una vez fabricados los módulos, se transportan y se ensamblan en el terreno en un tiempo muy reducido.
Todo ello se traduce en un precio final más ajustado. Menos mano de obra, menos imprevistos y menos costes estructurales hacen que estas viviendas sean más accesibles, especialmente para jóvenes o familias que buscan su primera residencia a un precio mucho más asequible y sin tener que irse a buscar un piso de mala calidad.
Ahorro energético y solución al problema de la vivienda
El otro gran pilar de las casas modulares de madera es la eficiencia energética. Buyo destaca que muchas de estas viviendas alcanzan calificación energética A, lo que reduce drásticamente el gasto en calefacción, refrigeración y electricidad. El aislamiento térmico de la madera, combinado con sistemas modernos de climatización, permite un consumo mucho menor durante todo el año. Ese menor consumo es el que hace posible el ahorro de hasta 5.000 euros anuales en comparación con viviendas menos eficientes
Por todo ello, el arquitecto afirma que este sistema constructivo “está en auge en España” y que puede convertirse en una de las soluciones reales al actual problema de acceso a la vivienda. Así pues, las casas modulares de madera ya no son una opción alternativa, sino una realidad cada vez más sólida para quienes buscan vivienda de obra nueva.
