El Tribunal Supremo ha abierto una vía importante para los consumidores afectados por hipotecas titulizadas, confirmando que tanto los bancos como los fondos que compran estos préstamos pueden ser demandados por cláusulas abusivas. Esto supone un cambio clave en la jurisprudencia, ya que durante años los fondos se amparaban en que eran cesionarios pasivos y no podían ser responsables ante los clientes. Ahora, la puerta está abierta para reclamaciones masivas, incluso aunque la hipoteca haya sido vendida hace años.
Según el Supremo, cuando una hipoteca es titulizada, el banco no queda liberado de responsabilidad. Además, el fondo que adquiere el préstamo responde igualmente ante el consumidor. Esto significa que ambos, banco y fondo, pueden ser demandados de manera conjunta por cláusulas que resulten abusivas, reforzando la protección del cliente y ampliando el alcance de posibles reclamaciones.
Qué pueden reclamar los consumidores
Los afectados por hipotecas titulizadas pueden demandar por una gran variedad de conceptos. Entre los más habituales se encuentran las cláusulas suelo, los gastos hipotecarios, el IRPH, el vencimiento anticipado, intereses abusivos o comisiones indebidas. La clave es que la responsabilidad se mantiene viva incluso si la hipoteca fue cedida a un fondo hace años, lo que multiplica las opciones de reclamación.

El Supremo también ha dejado claro que la devolución de gastos hipotecarios no prescribe mientras la cláusula siga declarada nula, lo que permite a los consumidores recuperar cantidades que, en algunos casos, habían pasado desapercibidas durante años. Esto ofrece seguridad jurídica y abre la puerta a reclamaciones incluso de hipotecas que fueron vendidas hace mucho tiempo.
Cuánto se puede recuperar
Las cantidades a recuperar dependen del tipo de cláusula y de cada hipoteca, pero en muchos casos los afectados pueden conseguir miles de euros. Esto incluye devolución de gastos hipotecarios, recalculo de cuotas y eliminación de cláusulas abusivas que encarecían innecesariamente el préstamo. Para quienes tengan préstamos grandes o varias titulizaciones, las cifras pueden ser especialmente significativas.
Los expertos insisten en que esta sentencia refuerza la protección del consumidor y anima a revisar todas las hipotecas que hayan sido titulizadas. Los clientes pueden presentar reclamaciones tanto de manera extrajudicial como ante los tribunales, y el Supremo confirma que los fondos no pueden escudarse en ser meros cesionarios.
El mensaje es claro: tener una hipoteca titulizada ya no protege al banco ni al fondo de la responsabilidad, y los consumidores tienen ahora una herramienta legal poderosa para recuperar dinero y anular cláusulas abusivas que han encarecido sus préstamos durante años.