La reforma del sistema de cotización de los autónomos ha cambiado por completo la forma en la que estos trabajadores contribuyen a la Seguridad Social. Desde que las cuotas se calculan en función de los ingresos reales, ya no es posible elegir libremente una base de cotización elevada para intentar asegurar una pensión más alta en el futuro. Esto significa que solo quienes tienen ingresos elevados pueden acceder a las bases máximas que permiten aspirar a una pensión superior a los 3.000 euros mensuales.

La clave está en la base de cotización máxima que fija la Seguridad Social. En 2026, ese límite se sitúa en 5.101,20 euros al mes, pero solo pueden utilizarlo los autónomos que se encuentran en los tramos de ingresos más altos del sistema.

Solo los autónomos con mayores ingresos pueden acceder a la base máxima

Según la tabla vigente, esa base máxima está reservada para los trabajadores por cuenta propia incluidos en el Tramo 11 y el Tramo 12 del sistema de cotización por ingresos reales. Estos tramos corresponden a autónomos con rendimientos netos superiores a 4.050 euros al mes, llegando incluso a quienes superan los 6.000 euros mensuales.

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Esto implica que un autónomo con ingresos inferiores no puede cotizar por esa base máxima para intentar aumentar su futura pensión. A diferencia de lo que ocurría antes de la reforma, el sistema ahora vincula directamente la cotización a los ingresos declarados.

Una cuota cercana a los 1.500 euros al mes

Si un autónomo cumple los requisitos para cotizar por la base máxima, también deberá asumir una cuota mucho más elevada. Con el tipo de cotización actual del 28,30% por contingencias comunes y el Mecanismo de Equidad Intergeneracional del 0,9%, la aportación total alcanza aproximadamente 1.541,58 euros al mes. Esa sería la cantidad que el trabajador tendría que destinar mensualmente a la Seguridad Social para cotizar por el máximo permitido en el sistema. Esta aportación es la que permitiría aspirar a la pensión máxima cuando llegue el momento de la jubilación.

Actualmente, la pensión máxima en 2026 se sitúa en 3.359,58 euros brutos al mes, lo que supone 47.034,40 euros al año repartidos en 14 pagas, incluyendo las dos pagas extraordinarias. Esta cuantía se ha incrementado respecto al año anterior tras la revalorización vinculada al IPC, que en esta ocasión ha sido del 2,7%, a lo que se añade un incremento adicional del 0,115% aplicado a las pensiones máximas tras la última reforma del sistema.

De este modo, el nuevo modelo de cotización hace que alcanzar las pensiones más altas del sistema sea más difícil para muchos autónomos. Solo quienes tengan ingresos elevados y puedan asumir cuotas cercanas a los 1.500 euros mensuales podrán cotizar por la base máxima que permite acceder a esas pensiones superiores a los 3.000 euros al mes.