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Jubilarse a los 60 años parece una meta imposible para muchas familias, especialmente en un contexto en el que la edad legal de jubilación sigue aumentando y las pensiones futuras generan cada vez más dudas. Sin embargo, algunos asesores fiscales insisten en una idea muy sencilla, ya que el verdadero secreto no está en invertir grandes cantidades de golpe, sino en empezar muy pronto. Rubén López lo resume con una frase muy clara: “50 euros al mes desde el nacimiento”.

Y es que la clave está en el tiempo. Una aportación pequeña, si se mantiene durante décadas y se invierte con una rentabilidad moderada, puede acabar generando un colchón importante. No se trata de hacerse rico de la noche a la mañana ni de encontrar una inversión milagrosa, sino de aprovechar el interés compuesto. Cuanto antes empieza el dinero a trabajar, más años tiene para crecer.

El tiempo vale más que la cantidad inicial

La realidad es que 50 euros al mes pueden parecer poca cosa. Es una cantidad que muchas familias gastan sin darse cuenta en suscripciones, pequeñas compras o gastos diarios. Pero si ese dinero se invierte de forma constante desde que nace un hijo, el efecto a largo plazo cambia por completo.

De este modo, el ahorro mensual no depende de hacer un gran esfuerzo en la edad adulta, cuando ya hay hipoteca, hijos, facturas y más responsabilidades. La ventaja está en empezar cuando el horizonte es muy largo y dejar que los años hagan buena parte del trabajo. Además, hacerlo con productos de bajo riesgo o riesgo moderado puede ayudar a mantener una estrategia más estable, sin asumir sobresaltos excesivos. La idea no es especular, sino construir patrimonio poco a poco.

No garantiza jubilarse, pero sí da libertad

Eso sí, los asesores fiscales recuerdan que este tipo de estrategia no garantiza automáticamente jubilarse a los 60 años. Depende de la rentabilidad obtenida, la inflación, los gastos futuros, la fiscalidad y la situación laboral de cada persona.

Pero sí puede marcar una diferencia enorme. Tener un capital acumulado permite complementar la pensión, reducir dependencia de ingresos públicos y tomar decisiones con más libertad. También cambia la mentalidad familiar. Ahorrar e invertir desde el nacimiento enseña que el patrimonio no se improvisa al final de la vida laboral, sino que se construye con hábitos pequeños y constantes.

Así pues, el mensaje de Rubén López no es que 50 euros sean mágicos. Es que empezar pronto puede ser mucho más poderoso que empezar tarde con cantidades más grandes. Porque en finanzas personales, el tiempo suele ser el aliado que más trabaja y el que menos se aprovecha.