Cargando...

Antes de los premios, las giras y el reconocimiento, Rosalía dedicó su juventud al flamenco. No era una afición. Era una disciplina exigente. Requería horas de estudio, práctica y concentración. Mientras otros adolescentes vivían una etapa convencional, ella trabajaba para construir una identidad propia y encontrar su voz.

La artista habló de renuncias en una entrevista con El Mundo. Reconoció que no tuvo una adolescencia normal porque dedicó tiempo a la música que más quería. No presentó aquella experiencia como una queja. Explicó el coste de perseguir una vocación cuando no existe ninguna garantía de éxito.

Rosalía Instagram

Una adolescencia entregada al flamenco

Estudiar durante horas supone dejar momentos atrás. Hay planes, descansos y experiencias que desaparecen. Rosalía admite que se perdió parte de esa etapa. Sin embargo, eligió continuar porque sentía una conexión con el flamenco. Quería comprender sus códigos, dominar sus exigencias y utilizarlo para desarrollar una expresión diferente.

Su confesión permite observar su carrera desde otra perspectiva. El éxito no apareció repentinamente. Antes de los escenarios hubo repetición, paciencia y aprendizaje. La artista que después combinó tradición y sonidos contemporáneos nació de una preparación. Para transformar una música, primero necesitaba conocer las raíces de las que partía.

Rosalía haciendo ballet Instagram

La entrega y la confianza en sí misma dieron sus frutos

Rosalía dejó una afirmación: "Nunca voy a dejar de hacer la música en la que creo". La frase explica su manera de entender la creación. Puede explorar estilos, colaborar con artistas y asumir proyectos. Pero no quiere trabajar siguiendo expectativas externas, tendencias comerciales o fórmulas construidas para asegurar resultados.

Las horas no pueden devolverse, pero ayudan a entender en quién terminó convirtiéndose. Su adolescencia estuvo condicionada por una meta. Eligió practicar cuando nadie podía prometerle una carrera. Hoy recuerda el periodo consciente del sacrificio. También sabe que esa dedicación sostuvo los pasos y le permitió llegar preparada cuando aparecieron oportunidades.