Si tienes hipoteca, es posible que estés pagando de más sin saberlo. La clave está en la conocida cláusula suelo, un mecanismo que algunos bancos incluían en sus contratos y que impedía que el interés bajara por debajo de un mínimo, aunque los tipos oficiales descendieran. Muchísimos clientes desconocen que esta práctica ha sido declarada abusiva por los tribunales. De modo que si tu hipoteca la tenía, puedes reclamar miles de euros de forma efectiva.

La situación afecta tanto a hipotecas antiguas como a algunas más recientes, y el impacto económico puede ser muy significativo. Los jueces han dejado claro que una cláusula suelo que no fue explicada correctamente al cliente o que no contó con la transparencia suficiente en la firma del contrato es nula. Esto significa que no importa cuándo firmaste tu hipoteca, aún puedes recuperar dinero que te corresponde por ley.

Cómo funciona la reclamación y cuánto puedes recuperar

Si tu hipoteca incluía cláusula suelo, puedes reclamar todo lo cobrado de más, más los intereses legales correspondientes sobre esas cantidades. En la práctica, los tribunales han aprobado devoluciones que van desde 5.000 hasta 15.000 euros, dependiendo del capital pendiente, del tipo aplicado y del tiempo durante el que se aplicó la cláusula. Para muchos dueños, esta reclamación supone un alivio económico muy importante, después de haber pagado de más durante años.

Imagen de la firma de una hipoteca | Freepik
Imagen de la firma de una hipoteca | Freepik

El primer paso es revisar el contrato de tu hipoteca y localizar la cláusula suelo. A continuación, debes presentar una reclamación formal ante el banco. Si la entidad no atiende la petición, la vía siguiente es acudir a los tribunales, donde la jurisprudencia actual favorece la devolución de todo lo cobrado de más. Este procedimiento puede parecer complicado, pero para los afectados representa una oportunidad real de recuperar dinero que nunca debió cobrarse.

Por qué no debes ignorar esta oportunidad

La importancia de revisar tu hipoteca radica en que muchos usuarios asumen que estos cargos son inevitables y los pagan mes tras mes sin cuestionarlos. Sin embargo, la doctrina judicial es clara: el banco no puede cobrar por algo que forma parte de la operativa habitual de la hipoteca y que no se corresponde con un servicio adicional.

Así pues, revisar tu contrato y reclamar la cláusula suelo puede marcar la diferencia entre seguir pagando de más y recuperar hasta 15.000 euros. Para muchos hipotecados, esto se traduce en un ahorro real y en la tranquilidad de saber que no están siendo perjudicados por cláusulas abusivas. No dejes pasar la oportunidad: comprueba tu hipoteca y solicita lo que por derecho te pertenece.