Los ahogamientos continúan siendo una de las principales causas de muerte accidental en España. Según el informe anual de la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo (RFESS), el año 2025 se registraron 472 ahogamientos, la segunda cifra más alta de la última década. Aunque a menudo se asocian al verano, los incidentes se producen a lo largo de todo el año y, mayoritariamente, afectan a hombres de más de 55 años en zonas sin vigilancia. Por eso, es importante saber qué hacer si el mar te arrastra y no puedes salir. Apunta bien el truco que te puede salvar la vida.

Las causas que pueden provocar que el mar te arrastre

Detrás de los ahogamientos hay múltiples factores como el exceso de confianza, la práctica de deportes acuáticos o problemas de salud. Sin embargo, los expertos insisten en que el riesgo se puede reducir considerablemente con conocimientos básicos de prevención. De hecho, en playas con servicio de socorrismo, las probabilidades de ahogamiento son extremadamente bajas, hasta el punto de situarse en una entre 18 millones, según datos de la Asociación de Socorristas de Estados Unidos.

Imagen de una playa

Uno de los principales peligros en las playas son las corrientes de resaca, responsables de más del 80% de las intervenciones de los socorristas en los Estados Unidos. Estas corrientes se forman cuando el agua de las olas, en lugar de volver de manera uniforme hacia el mar, se acumula y crea canales que arrastran el agua hacia mar abierto. Identificarlas no siempre es fácil.

Pueden aparecer como zonas más oscuras, con agua más agitada, líneas de espuma o acumulaciones de algas. Son más frecuentes cerca de espigones, bancos de arena o estructuras fijas. Según el experto Rob Brander, de la Universitat de Nova Gal·les del Sud, una franja oscura que se adentra mar adentro y se mantiene estable es un indicio claro de una corriente de resaca.

Lo más importante es mantener la calma para que el mar no te arrastre

Ante esta situación, lo más importante es mantener la calma. La sensación de ser arrastrado puede generar angustia y agotamiento, pero hay que saber que estas corrientes no arrastran hacia el fondo, sino que alejan de la costa. El error más habitual es intentar nadar en contra de la corriente, lo que puede provocar un cansancio extremo sin avanzar.

Los especialistas recomiendan nadar en paralelo a la costa o dirigirse hacia las zonas donde rompen las olas. Así se puede salir del canal y, una vez fuera, volver a la orilla con seguridad. En algunos casos, simplemente mantenerse a flote también puede ser suficiente hasta que la corriente pierda fuerza. Los expertos también desmienten algunos mitos como que las corrientes no arrastran bajo el agua, no te llevan mar adentro indefinidamente y pueden aparecer de manera súbita. Por eso, conocer el comportamiento del mar es clave para evitar riesgos. La RFESS insiste en que la prevención y la presencia de socorristas son fundamentales para reducir estas tragedias.