Cuando se habla de los paisajes más espectaculares de Catalunya, la Costa Brava siempre aparece entre los primeros nombres. Este tramo de litoral se ha convertido en uno de los más emblemáticos del país, con las playas junto a las montañas y sus característicos pequeños pueblos costeros. Unas características que lo convierten en una gran atracción turística. Pero si hay un municipio con mar y montaña que destaca especialmente por su esencia, este es Begur.

En el corazón del Empordà encontramos el pequeño pueblo de Begur, que destaca por estar situado entre colinas y tener el mar como límite natural. Una ubicación que le ofrece paisajes idílicos, ideales para aquellos que quieren desconectar entre el murmullo de las olas y bajo la sombra de la montaña.

Para encontrar el origen de este municipio catalán, de solo 4.200 habitantes según datos del Idescat de 2025, hay que remontarse a la época íbera, los cuales hicieron un asentamiento en la zona, concretamente en el lugar donde hoy se alza el castillo. En la actualidad, el casco antiguo del pueblo está formado por diversos monumentos que son un testimonio vivo de su historia: desde el pequeño núcleo románico de Esclanyà hasta su castillo medieval, pasando por las casas de los indianos o las de los pescadores. Y todo, con el mar Mediterráneo como gran protagonista.

Playa Aiguablava Begur ACN

La costa de Begur

Precisamente la costa es uno de los grandes atractivos de Begur, donde encontramos playas de aguas cristalinas que permiten desconectar rodeados de un auténtico tesoro natural. Hablamos de lugares como Aiguablava, Fornells, Aiguafreda, la playa Fonda, Sa Riera, la Illa Roja o la playa del Racó. Eso sí, durante el verano se convierten en algunos de los puntos más turistificados de Catalunya, hasta el punto de que las autoridades han establecido limitaciones de acceso para evitar aglomeraciones.

Cala Aiguablava Begur / Visit Begur

Rutas de senderismo en Begur

Más allá del descanso, Begur es un lugar ideal para el senderismo. Destacan especialmente sus caminos de ronda, itinerarios que bordean la costa y que a lo largo de la historia han tenido diferentes usos. Actualmente, se puede pasear, disfrutar con tranquilidad del paisaje costero y acceder a calas escondidas donde antiguamente se desarrollaban actividades cotidianas. En Begur hay tres tramos diferenciados de camino de ronda que conectan diferentes calas y playas: el del norte, el del este y el del sur.

Aparte, también está el Camí Vell de Sa Tunaa, un recorrido de unos dos kilómetros y de dificultad media-baja que sigue el antiguo sendero que comunicaba Begur con esta cala. Para los amantes de la naturaleza, también se puede hacer el sendero local des Quinze o el itinerario del Camí de l’Aigua.. Y si tienes un espíritu más aventurero, te puedes atrever con el GR-92, con unas vistas privilegiadas de la Costa Brava: un recorrido de unos 11 kilómetros que conecta Begur con Tamariu siguiendo el litoral catalán.