En España, el sistema de pensiones se basa en cotizaciones a la Seguridad Social durante la vida laboral del trabajador. La cuantía de la pensión depende de factores como los años cotizados, la base de cotización y la edad de jubilación. Aunque el trabajador haya cotizado más de 40 años, jubilarse antes de la edad legal puede implicar una reducción significativa de la pensión, que en ciertos casos llega hasta un 24 % menos de lo que le correspondería si alcanzara la edad ordinaria de jubilación.
Cómo funciona el sistema de pensiones y los varemos de jubilación
El sistema público español permite varias modalidades de jubilación:
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Jubilación ordinaria: actualmente a los 66 o 67 años según el año de nacimiento y con un mínimo de 15 años cotizados para acceder al 50 % de la pensión.
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Jubilación anticipada voluntaria: permite retirarse antes de la edad legal, normalmente a partir de los 63 años, pero con una reducción del 8% por cada año que se adelante sobre la edad ordinaria.
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Jubilación anticipada, forzosa o involuntaria: aplicable a quienes son despedidos por causas objetivas a partir de los 61 años; la reducción se calcula según coeficientes específicos establecidos por ley.
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Jubilación parcial o flexible: combina trabajo y pensión, con reducciones proporcionales según los años trabajados y la jornada parcial.
El cálculo de la pensión se realiza sobre la base reguladora, que incluye las cotizaciones de los últimos años (generalmente 25 años) y se ajusta mediante coeficientes reductores si la jubilación es anticipada.

Por qué se puede perder hasta un 24 % con 40 años cotizados
Aunque un trabajador tenga más de 40 años cotizados, la ley establece que jubilándose antes de la edad legal se aplican coeficientes reductores a la pensión final. Estos coeficientes dependen de:
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El número de años cotizados: cuanto más largo sea el historial, menor será el impacto de la reducción, pero no desaparece.
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El tiempo de anticipación respecto a la edad ordinaria: por cada trimestre anticipado se aplica un porcentaje de reducción (generalmente entre 1,625 % y 2 % por trimestre, dependiendo de si la jubilación es voluntaria o involuntaria).
Así, una persona que cumple los requisitos de 40 años de cotización y se jubila dos años antes de la edad legal puede ver una reducción acumulada de hasta un 24 % sobre su pensión. Es decir, aunque tenga un historial de cotización excelente, la jubilación anticipada penaliza el monto mensual, reflejando la filosofía de compensar el retiro temprano con una menor pensión para equilibrar la sostenibilidad del sistema.

Opciones y recursos para los afectados
Los trabajadores afectados pueden explorar varias alternativas legales y administrativas:
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Revisar el cálculo de la pensión: asegurarse de que la Seguridad Social ha considerado correctamente todos los años cotizados y las bases de cotización.
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Demanda administrativa o judicial: si existen errores en la aplicación de los coeficientes reductores o irregularidades en el reconocimiento de años cotizados, se puede presentar reclamación ante la Seguridad Social y, posteriormente, acudir a los tribunales.
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Planificación financiera: algunos optan por complementar la pensión pública con planes privados de ahorro o seguros de jubilación para compensar la reducción por anticipación.
En resumen, jubilarse antes de la edad legal en España implica un descuento significativo en la pensión, incluso para quienes han cotizado más de 40 años. La ley permite retirarse anticipadamente, pero establece penalizaciones económicas precisas que los trabajadores deben conocer y evaluar para tomar decisiones informadas sobre su retiro.