Pere Canet, experto en finanzas, ha asegurado en uno de sus vídeos, que es posible que un hijo llegue a los 20 años con cerca de 82.000 euros ahorrados si se aplica una estrategia sencilla, constante y bien planificada desde el nacimiento. Eso sí, siempre que se tengan unas posibilidades ecnómicas mínimas en la familia. Su planteamiento se basa en aprovechar el tiempo, el interés compuesto y la educación financiera como herramientas clave para construir patrimonio sin grandes sacrificios económicos.
Lejos de fórmulas complejas o inversiones de alto riesgo, Canet defiende que muchas familias podrían aplicar este modelo con disciplina y visión a largo plazo. El objetivo no es solo acumular dinero, sino ofrecer a los jóvenes una base económica sólida que les permita afrontar decisiones importantes al inicio de su vida adulta con mayor libertad y menos dependencia financiera.
Invertir desde el nacimiento y aprovechar el interés compuesto
El primer paso, según Canet, es abrir una cuenta de inversión nada más nacer el hijo y destinar el dinero a fondos indexados, productos que replican el comportamiento de los mercados y que, a largo plazo, han demostrado ofrecer rentabilidades estables con costes reducidos. Empezar pronto permite que el tiempo juegue a favor del ahorro.
El segundo pilar de la estrategia es la aportación mensual constante, que el experto sitúa en torno a los 150 euros al mes. Esta cantidad, mantenida durante años, permite que el capital crezca de forma progresiva. Gracias al interés compuesto, no solo se acumula lo aportado, sino también los rendimientos generados, multiplicando el resultado final sin necesidad de grandes desembolsos. Aquí, según él, la clave es la regularidad y no la cantidad.
Educación financiera para gestionar un capital de 82.000 euros
Canet insiste en que el dinero, por sí solo, no es suficiente. Por ello, el tercer paso consiste en enseñar educación financiera al hijo durante su infancia y adolescencia. Conceptos como el ahorro, la inversión, el riesgo o la planificación deben incorporarse de forma natural para que el joven entienda cómo funciona el dinero.
De este modo, cuando alcance la mayoría de edad, no solo dispondrá de un patrimonio relevante, sino también de la capacidad para gestionarlo con responsabilidad. Según los cálculos del experto, siguiendo esta estrategia hasta los 20 años, el capital acumulado podría rondar los 82.000 euros, una cifra que podría destinarse a la entrada de una vivienda, estudios universitarios o proyectos vitales clave. Para Canet, empezar pronto marca la diferencia.
