La expresión donar igual no es admisible en catalán. Aunque cada vez se oye más en la calle e incluso en algunos medios, se trata de un calco directo del castellano 'me da igual'. En catalán estándar, esta construcción no es correcta y conviene evitarla, especialmente en contextos formales o en textos escritos.
Decir em dona igual, et dona igual o li dona igual es una interferencia lingüística. Que mucha gente lo diga no significa que sea normativo. De hecho, el catalán dispone de varias expresiones propias para transmitir exactamente la misma idea de indiferencia.
Por qué donar igual no funciona en catalán?
En catalán, el verbo donar no se utiliza con este sentido abstracto de indiferencia. La construcción proviene del castellano y se ha ido extendiendo por influencia constante, especialmente en entornos bilingües. Es un caso claro de lo que se denomina calco sintáctico, es decir, copiar la estructura de otra lengua.
Este tipo de interferencias son habituales, pero si queremos mantener un catalán cuidado, hay que sustituirlas por formas genuinas.
Las alternativas correctas
Cuando queramos expresar que una cosa nos resulta indiferente, podemos usar diferentes expresiones normativas en catalán:
-
M’és igual
-
Tant me fa
-
No em fa res
-
Tant m’és
-
Tant se me’n dona
-
Tant se val
Ejemplos del día a día
Veamos cómo podemos sustituir la expresión incorrecta en situaciones cotidianas:
Incorrecto: Em dona igual el restaurant.
Correcto: M’és igual el restaurant.
Correcto: Tant me fa el restaurant.
Incorrecto: A mi em dona igual sortir avui o demà.
Correcto: A mi m’és igual sortir avui o demà.
Correcto: A mi tant me fa sortir avui o demà.
Incorrecto: Et dona igual si arribem més tard?
Correcto: Tant se val si arribem més tard?
Correcto: Tant te fa si arribem més tard?
Como se puede ver, la sustitución es sencilla y no altera en absoluto el significado.
Muchas veces utilizamos em dona igual sin darnos cuenta en catalán, porque forma parte del lenguaje espontáneo. Corregirlo no es complicado: basta con incorporar una de las alternativas correctas y repetirla hasta que salga de manera natural. Pequeños cambios como este ayudan a reforzar un catalán más genuino y más fiel a su estructura propia. No se trata de hablar de manera artificiosa, sino de evitar expresiones que no forman parte de la norma. Si quieres hablar o escribir un catalán correcto, recuerda: mejor decir m’és igual o tant me fa que em dona igual. Es un detalle pequeño, pero marca la diferencia.
