El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha asegurado este sábado que los servicios de inteligencia españoles no habían elaborado ningún informe que advirtiera de una entrada masiva como la registrada el 30 de julio en Ceuta. El gobierno calcula que entre 50.000 y 60.000 personas accedieron a la ciudad autónoma en aproximadamente 24 horas. La versión expuesta por el ministro es que no existía una alerta de inteligencia que anticipara una movilización de esta magnitud, capaz de superar temporalmente el dispositivo fronterizo y la capacidad de respuesta de las autoridades.
Fuentes del Ejecutivo citadas por El País también han reconocido que el gobierno no vio venir la crisis. Según un alto responsable gubernamental, si se hubiera dispuesto de información suficiente, no habrían conseguido entrar unas 50.000 personas en tan poco tiempo.
Había señales, pero no una alerta de esta magnitud
La ausencia de un informe de inteligencia no significa que Interior no tuviera ninguna información sobre el aumento de la presión migratoria. La Guardia Civil había elaborado informes operativos que advertían de un incremento de los intentos de entrada a nado. Entre el 29 de junio y el 12 de julio se habían contabilizado unos 500 intentos, mientras que entre el 13 y el 26 de julio la cifra había aumentado hasta aproximadamente 1.300. Ante esta evolución, el Ministerio del Interior había acordado reforzar los efectivos de la Guardia Civil.
Los informes policiales, sin embargo, no pronosticaban, según la versión gubernamental, una movilización de decenas de miles de personas concentrada en pocas horas. La cuestión que sigue abierta es por qué las señales existentes no llevaron a preparar un dispositivo para afrontar un escenario mucho más grave. Marlaska tampoco ha responsabilizado directamente al Centro Nacional de Inteligencia ni ha acusado a sus responsables de haber ocultado información. El ministro se ha limitado a negar que existiera un informe que advirtiera concretamente de una crisis como la que finalmente se produjo.
España y Marruecos deberán evaluar qué pasó
El titular de Interior ha admitido que todavía hay que aclarar cómo se pudo concentrar un número tan elevado de personas cerca de la frontera y qué falló en los mecanismos de prevención y coordinación. "Sucesos como los que ocurrieron el pasado 30 de julio exigen una evaluación por parte de España, por parte de Marruecos y también por parte de todas las comisiones mixtas", ha afirmado.
A pesar de esta investigación pendiente, Marlaska ha evitado acusar a las autoridades marroquíes de haber permitido deliberadamente las entradas. Al contrario, ha defendido al país vecino como un aliado esencial. "Marruecos no es ninguna amenaza ni para Ceuta ni para el resto de España. Es un socio absolutamente fiable", ha declarado. Según el ministro, la colaboración posterior entre los dos países fue determinante: "Esta cooperación ha permitido revertir la situación en 24 horas".
Una versión periodística apunta a posibles avisos previos
La versión de Marlaska contrasta con una información publicada por The Objective, que, citando fuentes no identificadas, afirma que los servicios de inteligencia habrían alertado al Gobierno durante los días anteriores. Estos supuestos informes, sin embargo, no se han hecho públicos y no se conocen ni el contenido exacto ni el alcance. Tampoco se ha podido determinar si advertían de una entrada concreta e inminente o solo de un riesgo general de aumento de la presión migratoria.
Marlaska habla de una "normalidad razonable"
El ministro sostiene que Ceuta está recuperando progresivamente la normalidad después de las entradas masivas. "En menos de 48 horas, la situación en Ceuta no tiene nada que ver y la normalidad se está alcanzando", ha afirmado. Interior calcula que entraron entre 50.000 y 60.000 personas, a pesar de que Marlaska ha admitido que se trata de una estimación provisional. "Hemos dado unos números aproximados. Cuando es un número tan importante es muy difícil concretarlo completamente", ha explicado.
Según el ministro, la gran mayoría ya ha regresado a Marruecos. "Entre 50.000 y 60.000 son los que entraron y la correspondencia es que casi todos ya han salido de Ceuta", ha asegurado. A pesar del mensaje de recuperación del control, el Gobierno español todavía no da el episodio por terminado. "La crisis no se da por cerrada hasta que concluya definitivamente esta situación", ha advertido Marlaska.