Miles de hombres jubilados pueden estar dejando de cobrar un complemento que desde 2025 debe reconocerse en las mismas condiciones que a las mujeres. Se trata del complemento para reducir la brecha de género, vinculado a determinadas pensiones contributivas y a haber tenido hijos. En 2026 asciende a 36,90 euros mensuales por cada hijo.
La clave está en que muchos pensionistas siguen asociando esta cantidad exclusivamente con las madres. Sin embargo, el Tribunal Supremo confirmó, tras la sentencia europea de mayo de 2025, que exigir requisitos adicionales a los hombres era discriminatorio. Desde entonces, pueden acceder en igualdad de condiciones, aunque cada hijo solo puede generar el complemento para uno de los dos progenitores.
Más de 500 euros al año por cada hijo
El complemento alcanza 36,90 euros por hijo y mes y se abona en catorce pagas. Eso supone 516,60 euros al año por un hijo. Con dos serían 1.033,20 euros, con tres 1.549,80 y con cuatro se alcanza el máximo: 2.066,40 euros anuales. No existe incremento adicional a partir del quinto hijo.
Para los jubilados, el punto fundamental es la fecha en la que nació el derecho a la pensión. Este complemento se aplica a las pensiones causadas desde el 4 de febrero de 2021. También existe para beneficiarios de incapacidad permanente y viudedad. Quienes se jubilaron antes pueden encontrarse bajo el antiguo complemento de maternidad, con reglas diferentes.
Solo uno de los progenitores puede cobrarlo
El dinero tampoco se concede a ambos padres por el mismo hijo. Cuando los dos progenitores pueden tener derecho, se mantiene la configuración de prestación única y, con carácter general, corresponde a quien tenga la pensión pública de menor cuantía. Por eso conviene revisar qué progenitor puede percibirlo antes de presentar una solicitud o reclamar una resolución anterior.
Un hombre que se jubiló después de febrero de 2021, tiene hijos y no ve este complemento reflejado en su pensión debería comprobar su expediente. La Seguridad Social dispone de un formulario específico para solicitar el complemento. No se trata de cobrar 36,90 euros simplemente por ser padre, sino de cumplir las condiciones de una prestación ligada a la pensión contributiva. La diferencia, sin embargo, puede superar fácilmente los 500 euros anuales por hijo y mantenerse mientras se cobre la pensión. Para muchos jubilados, revisar un trámite que nunca solicitaron puede significar recuperar una cantidad mensual que la normativa y la jurisprudencia ya permiten reconocer también a los hombres y mejorar de manera significativa sus ingresos durante toda la jubilación.
