Manuel Cortés tiene claro que trabajar como empleado en el sector de la peluquería ya no permite ganarse la vida de forma digna. Según explica, los salarios medios en las peluquerías rondan los 1.200 euros al mes, una cifra que hoy no cubre las necesidades básicas de muchos trabajadores. Para Cortés, depender de un sueldo fijo en este oficio supone limitarse económicamente y renunciar a la posibilidad de progresar.

El peluquero insiste en que la clave está en convertirse en autónomo. De esta forma, asegura, cada profesional puede organizar su propia agenda, decidir sus horarios y cobrar por cada servicio prestado sin depender de un salario mínimo impuesto por terceros. Si no lo haces, tu sueldo será bajo y tendrás muchas dificultades para llegar a fin de mes, según Cortés, subrayando que la autonomía en el trabajo es casi una obligación para quienes quieren prosperar en el sector.

La realidad de los salarios en peluquería

En la peluquería, los contratos por cuenta ajena suelen ofrecer condiciones muy ajustadas, con sueldos que apenas superan los 1.000 euros y pocas posibilidades de crecimiento. Cortés recalca que, incluso con experiencia y formación, los empleados rara vez reciben aumentos significativos. Además, las horas extra no siempre se pagan, y los incentivos por desempeño son escasos.

Peluqueria coronavirus ACN

Por eso, la figura del autónomo se convierte en la salida más interesante. Al trabajar por cuenta propia, el peluquero puede captar clientes, establecer tarifas a su medida y mejorar notablemente sus ingresos. Cortés señala que quienes logran construir una cartera estable de clientes pueden llegar a duplicar o incluso triplicar lo que ganaban como empleados, siempre y cuando estén dispuestos a asumir la responsabilidad de gestionar su propio negocio.

Ventajas y desafíos de ser autónomo

Ser autónomo también implica asumir riesgos como los pagos de impuestos, cotizaciones a la Seguridad Social y gastos de local o material. Sin embargo, según Cortés, estos inconvenientes se compensan con la libertad para organizarse, establecer precios y fidelizar clientes. El riesgo existe, pero si quieres vivir dignamente del oficio, no hay otra manera.

En definitiva, la recomendación de Manuel Cortés es que en la peluquería moderna, depender de un sueldo fijo ya no garantiza poder ganarse la vida. La autonomía laboral, construir tu propia agenda y gestionar tu negocio son hoy la única forma de crecer profesional y económicamente. Para él, quienes no den este paso se verán atrapados en sueldos bajos y limitaciones permanentes.