Reducir una hipoteca de 30 años a la mitad es posible sin necesidad de grandes sacrificios económicos. Así lo cuenta Jonathan Cárdenas, experto inmobiliario, que insiste en que la clave no está en pagar más cuota cada mes, sino en entender cómo funciona realmente una hipoteca y actuar con estrategia a la hora de liquidarla. Su mensaje es claro: “Con la amortización de capital pagarás la hipoteca en 15 años”.

Muchos piensan que solo quienes ganan mucho dinero pueden acortar de forma drástica su préstamo, pero la realidad es muy distinta. Según Cárdenas, con pequeñas aportaciones constantes y bien planificadas se puede reducir el plazo a la mitad y ahorrar decenas de miles de euros en intereses, sin tensionar en exceso la economía familiar.

Qué significa amortizar capital y por qué es tan eficiente

Amortizar capital no es pagar más cuota, sino aportar dinero extra directamente a la deuda pendiente. Es decir, se reduce el capital sobre el que el banco calcula los intereses. Al deber menos dinero, los intereses futuros bajan y el plazo de la hipoteca se acorta de forma automática. Este mecanismo es sencillo, pero extremadamente eficaz cuando se aplica con constancia.

El impacto es mayor de lo que parece porque la mayoría de hipotecas funcionan con el sistema francés. En los primeros años, casi todo lo que se paga son intereses y muy poco capital. Por eso, cuando se amortiza en las primeras fases del préstamo, el efecto es inmediato y la deuda real cae, los intereses futuros se desploman y los años de hipoteca desaparecen mucho más rápido de lo esperado.

Ejemplos reales que explican el ahorro

Un caso muy habitual ayuda a entenderlo. Hipoteca de 150.000 euros, a 30 años, con un 2,5 % de interés. Si el hipotecado amortiza unos 1.500 euros al año, apenas 125 euros al mes, el plazo puede reducirse hasta los 15 o 17 años. El ahorro en intereses se mueve entre los 25.000 y los 40.000 euros, una cifra que marca una diferencia enorme a largo plazo.

La última clave, y quizá la más importante, está en la elección que ofrece el banco al amortizar: reducir cuota o reducir plazo. Para acortar la hipoteca de verdad, la opción correcta es siempre reducir plazo. La realidad es que una decisión bien informada puede cambiar por completo el futuro financiero de una familia. Así pues, entender la amortización de capital no solo permite pagar antes la casa, sino recuperar años de tranquilidad económica.