En un contexto donde las dietas restrictivas y la obsesión por el cuerpo perfecto proliferan, la psicóloga Irene Maurazos lanza una reflexión liberadora: “La comida no es un enemigo ni el ejercicio un castigo”. Esta afirmación, compartida en su vídeo, va más allá de un consejo nutricional: es una invitación a reconstruir nuestra relación con la alimentación y el ejercicio, dejando atrás creencias negativas que generan culpa, frustración o estrés innecesario.
Salud emocional, alimentación y ejercicio
La salud emocional se refiere a la capacidad de gestionar nuestras emociones, enfrentarnos al estrés y mantener un equilibrio psicológico, incluso ante desafíos cotidianos. Hoy en día, con la presión social sobre el aspecto físico y la hiperexposición de “cuerpos ideales” en redes, muchas personas desarrollan una relación problemática con la comida y el ejercicio, que puede afectar tanto a su bienestar mental como físico. Véase cómo especialistas en psicología y nutrición advierten que clasificar alimentos en buenos o malos y usar dietas estrictas puede llevar a comportamientos disfuncionales y emociones negativas, tales como culpa o ansiedad.
Tener una actitud sana no consiste en ver la alimentación como una lucha constante o en pensar que solo “mereces” hacer ejercicio si has comido poco, sino en comprender que ambos son elementos esenciales para el bienestar integral. Según Maurazos, y lo que varias investigaciones respaldan, ver la comida como un enemigo puede crear un círculo de restricción y atracones, mientras que percibir el ejercicio como castigo puede convertir una actividad beneficiosa en una fuente de estrés.
Qué deberíamos comer para estar saludables
Una dieta equilibrada no significa eliminar grupos completos de alimentos o contar obsesivamente calorías; se trata de asegurar variedad y calidad nutricional:
Frutas y verduras: aportan vitaminas, minerales y fibra, esenciales para la función inmunológica y la digestión.
Proteínas magras: carne, pescado, huevos, legumbres y frutos secos ayudan a mantener masa muscular y saciedad.
Carbohidratos complejos: cereales integrales, patatas o arroz aportan energía sostenida.
Grasas saludables: aceite de oliva, aguacate y pescados ricos en omega‑3 favorecen la salud cardiovascular.
Este enfoque favorece la nutrición sin culpa, centrado en el bienestar general más que en el número en la báscula, lo que también contribuye a mejorar la salud emocional al reducir sentimientos negativos asociados a la comida.

Ejercicio: cuánto y por qué
La actividad física regular es otro pilar de la salud: mejora el estado de ánimo, reduce el estrés y fortalece los sistemas cardiovascular y musculoesquelético. Según organizaciones sanitarias, realizar al menos 150 minutos semanales de ejercicio moderado (como caminar rápido, bicicleta o natación) o 75 minutos intensos (correr, deportes competitivos) es una buena pauta para la mayoría de adultos. Complementarlo con dos sesiones semanales de fuerza ayuda a mantener fuerza y densidad ósea.
Importante: el objetivo no es “castigar” al cuerpo por lo que has comido, sino cuidarlo y fortalecerlo; así el ejercicio se convierte en una fuente de bienestar y no en una penitencia, como Maurazos madruga a señalar.
Beneficios de una buena relación con la comida y el ejercicio
Adoptar esta perspectiva ofrece múltiples beneficios:
Mejora del estado emocional: menos ansiedad y culpa asociada a hábitos alimentarios o físicos.
Mayor disfrute de la vida social y de las comidas.
Mejor imagen corporal, no por perfección estética, sino por apreciación funcional del propio cuerpo.
Reducción de riesgos de enfermedades crónicas, como diabetes o problemas cardiovasculares.
@irenembpsicologia 💭 ¿Cuántas veces has pensado que la comida es algo que debas “merecer” o “compensar”? 🍽️💡 Tu cuerpo no necesita castigos, necesita cuidado y respeto 💖✨ No estás en deuda con tu cuerpo por lo que comes, ni tienes que equilibrarlo con ejercicio. Disfrutar de la comida tendría que ser parte de nuestro bienestar. No dejes que la culpa decida por ti 🥑🌿 #saludmental #psicología #comersinculpa #gestiónemocional #terapia #bienestar #alcaladehenares #procesoterapeutico #acompañamiento
♬ sonido original - Irene Maurazos | Psicóloga
En definitiva, como señala Irene Maurazos, cambiar el enfoque de “castigo y recompensa” por uno de autocuidado y respeto hacia nosotros mismos ayuda a construir una relación sana con la alimentación y el ejercicio que favorece tanto la salud física como la emocional.