El mercado del alquiler sigue tensionado en gran parte de España, pero un nuevo informe de Idealista pone cifras concretas a una realidad cada vez más evidente porque alquilar una vivienda por menos de 700 euros al mes se ha convertido en una excepción o un milagro. Según el portal inmobiliario, únicamente cuatro comunidades autónomas cuentan hoy con municipios donde el precio medio del alquiler se sitúa por debajo de ese umbral, una cifra que contrasta con la escalada generalizada en el resto del territorio.
La realidad es que estos precios bajos se concentran en municipios alejados de grandes áreas urbanas y con menor presión demográfica. Aun así, el estudio refleja hasta qué punto el acceso a la vivienda se ha encarecido incluso en zonas tradicionalmente consideradas asequibles, dibujando un mapa del alquiler cada vez más desigual entre territorios.
Solo cuatro comunidades por debajo de los 700 euros
En la Comunitat Valenciana, el municipio más barato es Ayora, en la provincia de Valencia, donde el alquiler medio se sitúa en 570 euros al mes. En Castilla y León, el precio más bajo se encuentra en Villablino, con una media de 580 euros, mientras que en Cantabria destaca Campoo de Enmedio, con 655 euros mensuales. El cuarto territorio es Asturias, donde Tineo registra un alquiler medio de 668 euros. Estas cuatro comunidades son las únicas que aún mantienen precios claramente por debajo de los 700 euros, según Idealista. Se trata, en todos los casos, de mercados muy concretos y con una oferta limitada, lo que reduce las posibilidades reales para quienes buscan vivienda a largo plazo.
En un segundo escalón aparecen comunidades donde el alquiler más barato ya supera esa barrera. En Aragón, el municipio más económico es Caspe, con 720 euros, mientras que en Catalunya el precio más bajo se localiza en Móra d’Ebre, con una media de 747 euros al mes, una cifra que evidencia cómo la presión del mercado alcanza también a zonas alejadas de Barcelona.
Catalunya y Madrid, lejos de los precios más bajos
Por detrás se sitúan La Rioja, con Alfaro (755 euros), y la Comunidad de Madrid, donde incluso el municipio más barato, Cadalso de los Vidrios, alcanza ya los 999 euros mensuales. Un dato que refleja la dificultad de encontrar alquileres asequibles incluso en entornos rurales madrileños.
El ranking lo cierran las comunidades con los precios más elevados como Navarra con Corella (1.002 euros), Canarias con Gáldar (1.302 euros), Euskadi con Llodio (2.114 euros) y Baleares, donde Lloseta alcanza los 2.333 euros al mes. Un escenario que confirma que el alquiler barato es hoy una rareza en la mayor parte de España.
