Aunque la deducción por compra de vivienda habitual desapareció en 2013, quienes compraron su piso antes del 1 de enero de 2013 siguen teniendo derecho a esta ventaja fiscal en la declaración de la renta. La medida permite recuperar hasta el 15% de lo pagado cada año por la hipoteca, con un límite que puede traducirse en un ahorro de unos 1.300 euros anuales. Para muchos contribuyentes, sigue siendo una de las deducciones más interesantes del IRPF.

La deducción por vivienda se aplica exclusivamente a quienes cumplan ciertos requisitos. Solo pueden beneficiarse quienes compraron su vivienda habitual antes de 2013, sigan pagando la hipoteca o inversiones vinculadas a esa vivienda y ya hayan aplicado la deducción en años anteriores, consolidando así su derecho. En otras palabras, si cumplías los requisitos antes de 2013, Hacienda mantiene el beneficio de por vida mientras sigas pagando el préstamo hipotecario.

Cuánto dinero se puede deducir

La normativa permite deducir el 15% de lo pagado durante el año, con un máximo sobre 9.040 euros de inversión anual, lo que da un ahorro máximo aproximado de 1.356 euros. Por eso se habla comúnmente de una deducción de unos 1.300 euros. Este beneficio sigue siendo relevante para miles de contribuyentes que compraron su vivienda antes de la eliminación de la deducción y que continúan pagando la hipoteca o amortizando anticipadamente el préstamo.

Firma de una hipoteca variable. EP

Entre los gastos que se pueden incluir para aplicar la deducción por vivienda habitual se encuentran las cuotas de la hipoteca, los seguros vinculados obligatorios, los gastos de financiación y las amortizaciones anticipadas. Básicamente, todo lo que forme parte del coste de adquisición de la vivienda puede entrar en la deducción y contribuir a reducir el pago del IRPF.

Por qué sigue existiendo esta deducción

La clave es el régimen transitorio de Hacienda: aunque la deducción desapareció para nuevas compras, quienes ya tenían derecho antes de 2013 lo conservan. Esto convierte la medida en una de las pocas ventajas fiscales que permanecen vigentes y que muchos contribuyentes olvidan a la hora de hacer la declaración de la renta. Mantener esta deducción puede suponer un ahorro significativo año tras año.

Así pues, si compraste tu vivienda habitual antes de 2013, Hacienda te permite deducir hasta 1.300 euros cada año en la declaración de la renta. Es un beneficio fiscal que sigue vigente, facilita el ahorro y recuerda la importancia de revisar siempre las deducciones a las que se tiene derecho.