Una irregularidad en el sistema de pensiones está abriendo la puerta a que miles de jubilados puedan reclamar cantidades importantes, en muchos casos superiores a los 3.000 euros. El origen del problema se remonta al complemento de maternidad que la Seguridad Social abonó entre 2016 y 2021 exclusivamente a mujeres, dejando fuera a los hombres en la misma situación.

En 2019, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictaminó que esta práctica era discriminatoria. A partir de ese momento, se reconoció que los hombres jubilados con hijos también tenían derecho a percibir este complemento. Sin embargo, muchos no lo recibieron, lo que ha dado lugar a una oleada de reclamaciones.

Cantidades que superan los 3.000 euros

El importe a reclamar depende del número de hijos. Este complemento supone entre un 5% y un 15% adicional sobre la pensión. Por ejemplo, un jubilado con dos hijos puede recibir un 5% extra, mientras que con tres o más hijos el porcentaje aumenta.

jubilado archivo europa press

Y es que, al reclamar los atrasos, las cifras pueden crecer rápidamente. Con una pensión media, los importes acumulados de cuatro años pueden superar los 3.000 euros e incluso alcanzar cifras superiores a los 5.000 o 8.000 euros en algunos casos.

Un derecho que no prescribe, pero con límites

Uno de los aspectos más importantes es que el derecho a solicitar el complemento no prescribe. Es decir, se puede reclamar aunque la jubilación se haya producido hace años. Sin embargo, los atrasos sí tienen un límite: solo se pueden recuperar los últimos cuatro años. Esta interpretación ha sido confirmada por distintas sentencias del Tribunal Supremo, lo que ha reforzado la seguridad jurídica de los afectados y ha impulsado nuevas reclamaciones.

Pueden solicitar este complemento los hombres que se jubilaron entre 2016 y febrero de 2021, siempre que tengan dos o más hijos y no hayan recibido este plus. También se incluyen, en algunos casos, pensionistas de incapacidad permanente o viudedad. La realidad es que el proceso no siempre es automático. Así pues, es habitual tener que presentar una solicitud ante la Seguridad Social, y en caso de negativa, iniciar una reclamación previa e incluso acudir a la vía judicial, donde la mayoría de sentencias están dando la razón a los jubilados.