La actividad física sigue siendo una de las mejores herramientas para mantener una buena salud y calidad de vida, especialmente a partir de los 65 años. Así lo recuerda la OMS en sus recomendaciones globales sobre actividad física para las personas mayores. Es ahí donde destaca que mantenerse activo ayuda a prevenir enfermedades, mejorar la movilidad y conservar la autonomía durante más tiempo.
Consejos fáciles para estar más saludables a partir de los 65 años
Según el organismo internacional, las pautas son aplicables a todas las personas mayores de 65 años, independientemente de su género, origen o nivel económico. También incluyen personas con enfermedades crónicas o discapacidades. Eso sí, siempre adaptando la actividad a sus capacidades físicas y consultando a profesionales médicos en casos específicos.
La OMS subraya que las personas mayores físicamente activas presentan menos riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, hipertensión, diabetes o algunos tipos de cáncer, como el de colon y mama. Además, el ejercicio contribuye a mejorar la salud ósea, aumentar la fuerza muscular y mantener un mejor funcionamiento cognitivo. El informe destaca que muchas personas sedentarias pueden empezar con pequeños esfuerzos e incrementar progresivamente la duración y la intensidad de la actividad. Caminar, ir en bicicleta, hacer tareas domésticas, jugar con los nietos o practicar ejercicio programado son formas válidas de mantenerse en movimiento.
Las principales recomendaciones de la OMS
Entre las principales recomendaciones, la OMS aconseja que las personas mayores de 65 años hagan al menos 150 minutos semanales de actividad aeróbica moderada. Podría ser un ejemplo caminar a buen ritmo, o 75 minutos de actividad intensa. También se pueden combinar ambas intensidades a lo largo de la semana.
Los expertos indican que la actividad física debería hacerse en sesiones mínimas de 10 minutos. Para obtener beneficios adicionales, el organismo recomienda aumentar hasta los 300 minutos semanales de ejercicio moderado o 150 minutos de actividad intensa. La prevención de caídas es otro de los puntos importantes del documento. Las personas con problemas de movilidad deberían realizar actividades de equilibrio al menos tres días por semana. Paralelamente, se recomienda trabajar la fuerza muscular dos veces por semana con ejercicios adaptados.
Evitar el sedentarismo: la clave del éxito a partir de los 65
La OMS insiste en que no es necesario practicar deporte de alto rendimiento para obtener beneficios. La clave es evitar el sedentarismo e incorporar movimiento al día a día. "Cuando las personas mayores no pueden alcanzar las cantidades recomendadas de actividad física debido a su estado de salud, deben mantenerse tan activas como sus posibilidades permitan", apunta el documento.
Con el envejecimiento progresivo de la población, estas recomendaciones toman cada vez más importancia. Expertos en salud pública coinciden en que fomentar hábitos activos entre las personas mayores no solo mejora la salud individual, sino que también ayuda a reducir la dependencia y la presión sobre los sistemas sanitarios. Cada paseo, cada ejercicio y cada pequeño movimiento cuentan. Y, según la OMS, empezar nunca es tarde.
