Los economistas explican por qué debes pensarlo bien antes de jubilarte antes de los los 66 años

Jubilarse antes de los 65 años puede parecer una decisión atractiva, especialmente después de décadas trabajando, pero también puede reducir la pensión durante toda la vida. Los economistas recuerdan que no basta con comprobar si se cumplen los requisitos, ya que también hay que calcular cuánto dinero se perderá cada mes por adelantar la retirada respecto a la edad ordinaria.

En 2026, la edad ordinaria es de 65 años para quienes acrediten al menos 38 años y tres meses cotizados. Quienes no alcancen ese periodo deben esperar hasta los 66 años y diez meses. Para estos últimos, jubilarse voluntariamente antes de tiempo ni siquiera suele ser posible, porque solo se permite anticipar un máximo de dos años.

Los coeficientes reductores recortan la pensión para siempre

La jubilación anticipada voluntaria exige, entre otros requisitos, haber cotizado al menos 35 años. La reducción se aplica mediante coeficientes mensuales que dependen del número de meses adelantados y del total de años cotizados. Cuanto antes se abandona el mercado laboral y menor es la carrera de cotización, mayor suele ser el recorte aplicado.

Pensionista. Unsplash
Pensionista. Unsplash

El descuento no desaparece al cumplir la edad ordinaria. Se aplica sobre la cuantía calculada y acompaña al pensionista durante toda su jubilación. Incluso una diferencia aparentemente pequeña puede convertirse en miles de euros después de diez, quince o veinte años cobrando la prestación. También se dejan de sumar cotizaciones que podrían mejorar la base reguladora.

Esperar unos meses puede cambiar mucho el resultado

Antes de decidir conviene comparar varios escenarios como el de jubilarse exactamente a los 64, esperar seis meses, llegar a los 65 o alcanzar la edad ordinaria correspondiente. En algunos casos, retrasar unos meses reduce considerablemente el coeficiente y permite completar periodos de cotización que mejoran el porcentaje reconocido sobre la base reguladora. La diferencia debe valorarse también en términos netos, considerando impuestos, ahorro, vivienda y futuras necesidades económicas.

La realidad es que jubilarse antes puede tener sentido por salud, desempleo, cargas familiares o calidad de vida, pero debe ser una elección informada. No todos los trabajadores pueden retirarse voluntariamente a los 64 y no todos sufrirán el mismo recorte. Revisar la vida laboral, utilizar el simulador oficial y pedir un cálculo personalizado permite saber si ganar tiempo ahora compensa perder ingresos cada mes durante el resto de la jubilación, sin posibilidad de recuperar después esa diferencia económica.