La DGT ha puesto el foco en un grupo de conductores que debe revisar muy bien la ficha técnica de su propio vehículo. No todas las caravanas, autocaravanas o furgonetas camperizadas tienen los mismos plazos de ITV, y ahí está el error que puede acabar en multa. La clave no es cómo se usa el vehículo, sino cómo está clasificado oficialmente.
El cambio afecta especialmente a los furgones vivienda, es decir, muchas camper homologadas como vehículos de categoría N. Estos modelos no siguen el calendario más flexible de las autocaravanas tradicionales. En su caso, la ITV puede llegar mucho antes de lo que algunos propietarios creen, sobre todo cuando el vehículo supera los diez años de antigüedad.
La diferencia está en la ficha técnica
Las autocaravanas de categoría M tienen una periodicidad más sencilla. Están exentas durante los cuatro primeros años desde la primera matriculación. Después deben pasar la ITV cada dos años hasta cumplir diez años. A partir de esa edad, la inspección pasa a ser anual. Es el calendario que muchos conductores tienen en mente cuando hablan de vehículos vivienda.
Sin embargo, los furgones vivienda o camperizados de categoría N funcionan de otra manera. Estos vehículos deben pasar la ITV de forma anual hasta los diez años y, una vez superada esa barrera, cada seis meses. Por eso la DGT insiste en que no basta con decir “tengo una camper”, hay que mirar la clasificación que aparece en la tarjeta ITV.
Las caravanas tampoco son todas iguales
En el caso de las caravanas remolcadas, también hay diferencias. Las de menos de 750 kilos de masa máxima autorizada no tienen la misma obligación periódica que las más pesadas, aunque deben circular en buen estado. Las caravanas de más de 750 kilos sí están sometidas a inspección y, normalmente, pasan la primera ITV a los seis años y después cada dos años.
El problema para muchos conductores llega cuando compran una camper usada o transforman una furgoneta sin entender cómo queda homologada. Si figura como furgón vivienda de categoría N y tiene más de diez años, la ITV no será anual, sino semestral. Ese detalle cambia por completo el calendario. La recomendación es revisar la tarjeta técnica, comprobar la fecha de primera matriculación y no fiarse solo de lo que parecía confirmado para las autocaravanas.
