Las personas mayores con menos recursos pueden acceder a una ayuda específica para afrontar uno de los gastos más difíciles de asumir en la jubilación como lo es el pago del alquiler. Se trata de un complemento de hasta 525 euros anuales dirigido a pensionistas que cobran una pensión no contributiva y viven en una vivienda alquilada.
Esta ayuda está gestionada a través del IMSERSO y de las comunidades autónomas y tiene como objetivo aliviar el coste de la vivienda en personas mayores con ingresos muy reducidos. No sustituye la pensión que ya reciben los beneficiarios, sino que funciona como un complemento adicional destinado a cubrir parte del gasto del alquiler.
Una ayuda para los pensionistas con menos recursos
El complemento está pensado principalmente para jubilados que perciben una pensión no contributiva de jubilación o invalidez, una prestación destinada a quienes no han cotizado lo suficiente para acceder a una pensión contributiva. Muchos de estos pensionistas viven con ingresos muy ajustados, por lo que el alquiler puede convertirse en una carga difícil de sostener. Por ese motivo se creó esta ayuda específica, que permite recibir 525 euros al año en un único pago para contribuir a los gastos de vivienda.

Aunque la cantidad puede parecer limitada, para muchos hogares supone un apoyo importante para afrontar pagos básicos como la renta mensual o algunos gastos asociados a la vivienda que sin este dinero extra no se podría afrontar.
Requisitos para poder solicitar la ayuda
Para acceder a esta ayuda es necesario cumplir varios requisitos. El primero es ser beneficiario de una pensión no contributiva, ya sea de jubilación o de invalidez. Además, la persona solicitante debe vivir en una vivienda alquilada y no ser propietaria de ningún inmueble. También es imprescindible estar empadronado en la vivienda de alquiler y presentar el contrato correspondiente junto con justificantes de pago. Estos documentos sirven para demostrar que el pensionista reside realmente en ese domicilio y que soporta el gasto del alquiler.
Otro aspecto importante es que cada comunidad autónoma gestiona la convocatoria y establece los plazos de solicitud, por lo que los interesados deben consultar cuándo se abre el periodo para presentar la solicitud. La ayuda de 525 euros no tributa en el IRPF y es compatible con otras prestaciones sociales. Su objetivo es el de ofrecer un pequeño colchón económico a quienes viven de una pensión muy baja y necesitan apoyo para mantener su vivienda.