Mientras muchos jóvenes encadenan trabajos precarios en la hostelería o la construcción, Alex tomó una decisión poco habitual: hacerse camionero. Hoy, varios años después, no solo no se arrepiente, sino que defiende que es uno de los oficios mejor pagados y más estables del mercado laboral actual. “Si haces bien las cosas, puedes ganar perfectamente entre 2.000 y 3.000 euros al mes”, asegura.
Alex explica que comenzó cobrando alrededor de 2.000 euros netos, una cifra que ya supera con claridad muchos salarios en otros sectores. Con el tiempo, la experiencia y el tipo de rutas, su sueldo fue creciendo. “Dependiendo del camión que lleves y de la mercancía que transportes, puedes superar los 3.000 euros mensuales”, afirma.
Un trabajo más tranquilo que otros oficios físicos
Uno de los aspectos que más valora Alex es la tranquilidad del trabajo. Frente a empleos en obra o de cara al público, el camión se ha convertido en su espacio personal. “Prefiero estar solo en mi camión, conduciendo y transportando mercancía”, explica.
Reconoce que no es un trabajo para todo el mundo, pero insiste en que el desgaste físico es mucho menor que en otros sectores. No hay que cargar peso de forma continua ni tratar con clientes difíciles. “El cansancio es mental, pero no te destrozas el cuerpo”, señala, algo que muchos trabajadores empiezan a valorar con el paso de los años. Además, destaca que el sector del transporte tiene una demanda constante. Faltan conductores y las empresas buscan perfiles de forma continua, lo que da una estabilidad laboral difícil de encontrar en otros ámbitos.
Formación corta y una inversión asumible
Otro punto clave es la barrera de entrada. Según Alex, convertirse en camionero no requiere una carrera universitaria ni años de estudios. Con una inversión inicial de unos 3.000 euros y alrededor de cinco meses de formación, es posible obtener los permisos necesarios y empezar a trabajar. Esa inversión incluye los carnés obligatorios y la formación específica, pero se recupera rápidamente con los primeros meses de sueldo. Por lo que en poco tiempo ya estás amortizando lo que te has gastado..
Alex cree que el problema es que mucha gente ni siquiera se plantea esta salida laboral por desconocimiento o prejuicios. “Parece un trabajo duro o mal pagado, y no es verdad”, insiste. Así pues, en un mercado laboral donde muchos empleos no llegan a los 1.500 euros, el testimonio de Alex pone el foco en un oficio que sigue ofreciendo sueldos altos, estabilidad y una alternativa real para quienes buscan ganar bien sin dejarse la salud por el camino.
