Muchos estudiantes asocian la universidad con clases magistrales interminables y exámenes basados en memorización. Sin embargo, según Alejandra Ríos, que estudió en Harvard, la realidad de esa prestigiosa universidad estadounidense es muy diferente. Para ella, una de las claves del aprendizaje allí es que “el 95 % de los profesores trabajan usando el método del caso”. Esta metodología, que se ha popularizado en escuelas de negocios y facultades de derecho de élite, transforma la forma de enseñar y de aprender: se centra en el análisis, la discusión, la toma de decisiones y la aplicación de teorías a situaciones reales.

La metodología de los profesores de Harvard

En Harvard —y en muchas otras universidades de alto rendimiento académico— el método del caso es una piedra angular de la enseñanza. A diferencia de clases tradicionales donde el profesor dicta teoría y el alumno escucha y memoriza, aquí el enfoque es participativo y práctico:

  • Se presenta a los estudiantes casos reales o simulados que reflejan dilemas, desafíos o situaciones complejas del mundo profesional.

  • Los alumnos deben analizar, debatir y proponer soluciones, usando teorías y herramientas que han aprendido o que deben investigar por sí mismos.

  • El profesor actúa más como moderador o facilitador que como expositor: guía la discusión, plantea preguntas clave y estimula la reflexión, en lugar de dar respuestas prefabricadas.

Este método se basa en que el aprendizaje es más efectivo cuando los estudiantes forman parte activa del proceso. No se trata solo de “saber qué” ocurrió o qué dice un libro, sino de entender cómo aplicar ese conocimiento en contextos reales y tomar decisiones justificadas.

Universidad Harvard

Lo que diferencia a los profesores de Harvard del profesorado tradicional es, según Alejandra, su enfoque en la preparación y la discusión crítica. Los docentes no solo dominan la teoría; dominan también el arte de hacer preguntas que invitan al alumno a pensar, a argumentar y a defender su punto de vista frente a sus compañeros.

¿Qué ventajas aporta el método del caso?

El método del caso tiene múltiples beneficios para los alumnos:

  • Favorece el pensamiento crítico: obliga a evaluar información, identificar supuestos y considerar múltiples perspectivas antes de decidir.

  • Mejora la capacidad de comunicación: los alumnos deben expresar sus análisis y defender sus propuestas ante un grupo.

  • Desarrolla habilidades de resolución de problemas reales: no hay respuestas únicas; muchas veces hay que justificar por qué una opción podría ser mejor que otra.

  • Promueve la autonomía: los estudiantes son responsables de su propio aprendizaje, lo que refuerza la confianza y la iniciativa.

  • Simula el mundo profesional: en muchos trabajos actuales, el éxito no depende de memorizar datos, sino de analizar situaciones complejas y tomar decisiones informadas.

Alejandra Ríos destaca que este enfoque no solo se limita a escuelas de negocios, sino que se aplica también en derecho, ciencias políticas, medicina y otras disciplinas donde la interpretación y la acción son tan importantes como el conocimiento teórico.

El caso de Harvard demuestra que aprender no es solo acumular información, sino saber usarla. El método del caso pone al estudiante en el centro del proceso educativo, haciendo que la clase sea un espacio de diálogo, pensamiento crítico y práctica continua. Como resume Alejandra: no se trata de aprender respuestas, sino de entrenar la mente para encontrarlas en contextos reales. Para los alumnos —especialmente aquellos que se preparan para profesiones demandantes— esta forma de estudiar es una verdadera ventaja competitiva.