La campaña de la Declaración de la Renta de este año ha llegado con una novedad que promete cambiarlo todo de forma radical. Un sistema que permite presentar el borrador con un solo clic, sin revisarlo, sin modificar datos y sin comprobar posibles errores. Algo que, a priori, debería ser una grandísima noticia para todos.
A primera vista parece la opción perfecta, ya que es rápida, cómoda y automática. Pero precisamente ahí está el problema, según advierten los expertos en fiscalidad.
Por qué los abogados piden no usarlo nunca sin revisar
Y es que la realidad es que este sistema, conocido como Renta Directa, no analiza tu situación personal. Se limita a utilizar los datos que ya tiene Hacienda. No revisa deducciones, no corrige posibles fallos y tampoco tiene en cuenta las circunstancias específicas en las que se encuentra cada uno de los contribuyentes que la usan.
De este modo, si tienes derecho a beneficios fiscales, lo más probable es que no los estés aplicando y acabes pagando de más. Además, tampoco detecta situaciones como tener varios pagadores, ingresos extra o cambios importantes durante el año.
El riesgo de pagar más sin darte cuenta
La consecuencia es clara. Muchos contribuyentes pueden acabar pagando más impuestos de los que realmente les corresponden. Todo porque este sistema no avisa de deducciones autonómicas, ni de gastos deducibles, ni de situaciones familiares que pueden reducir la factura fiscal. Para los abogados, el problema es evidente. Es como firmar un contrato sin leerlo. La realidad es que solo sería recomendable en casos muy simples, donde no hay ninguna variación en los ingresos o en la situación personal.
Este riesgo no es igual para todos. Afecta especialmente a quienes tienen una declaración algo más compleja. Por ejemplo, trabajadores con dos o más pagadores, personas con alquiler, hipoteca o deducciones autonómicas. También a autónomos, personas con discapacidad o contribuyentes que han realizado inversiones o movimientos con criptomonedas. Así pues, el mensaje de los expertos es claro. La rapidez no siempre compensa. Antes de aceptar la declaración con un solo clic, conviene revisarla bien, porque ese gesto puede hacerte perder dinero sin darte cuenta.
