Tal día como hoy del año 1976, hace 50 años, en Sabadell y en el contexto de los primeros meses posteriores a la muerte del dictador Franco, salía una manifestación convocada por los maestros, padres y niños de la red educativa pública de la ciudad para reivindicar un salario digno para los docentes y una escuela libre y gratuita. El gobernador civil Sánchez-Terán no quiso autorizar dicha manifestación; pero, a pesar de ello, los convocantes y los convocados salieron a las calles de forma decidida y valiente (el régimen franquista aún estaba vigente, y en la ciudad estaba muy presente en la figura del alcalde Borrull), pero, a la vez, pacífica y festiva (los niños llevaban globos de colores).
De manera totalmente inesperada, la policía española (llamada, popular y despectivamente, los “grises”) acorraló y atacó a los manifestantes. Los testigos de aquel hecho y las crónicas de la época relatan que los “grises” se entregaron a una represión tan violenta que el pánico se apoderó de los manifestantes y aquella reivindicación festiva —que pretendía ser una experiencia pionera y educativa en los valores de la libertad y la dignidad— quedó convertida en un caos. Mientras los maestros y los padres eran brutalmente agredidos por los “grises”, los niños huían aterrorizados en todas direcciones, dejando escapar los globos, símbolo del carácter festivo de aquella reivindicación.
Aquella brutal operación represiva pondría en evidencia al alcalde Josep Borrull i Bonastre, un empresario de la ciudad y un convencido falangista que, el día anterior, había visto cómo miles de personas se concentraban para pedir su dimisión. Debido a la violencia, fueron hospitalizados varios manifestantes, entre ellos niños. La oposición clandestina al régimen franquista le señaló como el responsable de la violencia policial contra maestros, padres y niños, y, posteriormente, vería cómo se le multiplicaban las protestas sociales, laborales y políticas. Finalmente, dimitió transcurridos nueve meses (noviembre, 1976).
