Con más sufrimiento del previsto, el Fútbol Club Barcelona ya tiene el primer título del año y frente a su eterno rival, el Real Madrid. Hansi Flick continúa sin perder una final, Raphinha es el jugador determinante del Barça y De Jong, ni que sea por una vez, justificó su permanencia en el club blaugrana. Excepto en momentos muy contados del partido, el Barça se enfrentó a un Madrid flojo y sin el coraje que suele acompañar al equipo blanco. La primera parte, aunque acabó con empate a dos, por unos minutos trepidantes al final de los primeros 45 minutos, es de lo peor que ha ofrecido el Real Madrid en una final. Sea como sea, el Barça tiene su primer título del año en el mes de enero y revalida el conseguido el año pasado.
El Barça sabía que la mejor manera de abordar lo que resta de temporada era ganando la supercopa de España en Arabia Saudí. El Madrid también sabía que ganar al Barça era romper la dinámica de un equipo que gana a trompicones, va segundo en la liga y practica poco juego en el campo. Con este esquema, Hansi Flick y Xabi Alonso plantearon el partido y, sorprendentemente, al equipo blaugrana le pesó la vitola de favorito que le daban todos los comentaristas. El bloque del Barça tenía control sobre el partido, pero le faltaba aquel juego vertical con el que genera muchas ocasiones de gol y que lo convierte, muchas veces, en un equipo intratable.
El Barça sabía que la mejor manera de abordar lo que resta de temporada era ganando la supercopa de España en Arabia Saudí
Alonso, perseguido por las urgencias del equipo blanco que no podía dejar escapar este título, planteó una trama en el centro del campo y tiró el equipo atrás, dejándole al Barça la iniciativa en la primera parte. Raphinha adelantó al Barça, Vinícius empató; Lewandowski volvió a adelantar a los suyos y Gonzalo volvería a empatar. Habría que esperar a la segunda parte, para que Raphinha en el minuto 73 materializara el tercer gol del Barcelona, un resultado justo y que sin duda ayudará a abordar las tres competiciones en las que aún tiene opciones el equipo: la liga, la copa del rey y la ansiada Champions, un trofeo que hace once años que se le resiste al club, una mala racha que el equipo aspira a romper este 2026.
Veremos, en cambio, qué sucede con el banquillo del Real Madrid y si Xabi Alonso, que ha podido tomar los turrones, mantiene la confianza de Florentino Pérez y continúa al frente del equipo. Aunque el equipo de Mbappé tiene bajas significativas, empezando por el jugador francés que solo pudo jugar los últimos 20 minutos, su temporada está siendo desastrosa en el terreno de juego. No juegan mucho peor que con Carlo Ancelotti, pero las aspiraciones cuando ficharon al tolosano tras su paso triunfal por la Bundesliga alemana era ganar y jugar y hasta la fecha poco de lo primero y nada de lo segundo. Sea como sea, el F.C. Barcelona debe pensar en él y olvidarse de sus rivales. El marchamo de equipo ganador le funciona y jugadores, entrenador y presidente pueden seguir soñando. Que de eso va el fútbol.