Cualquier aficionado al baloncesto o al espectáculo sabe qué son los Harlem Globetrotters, el fantástico equipo de Phoenix, Arizona, siempre de gira por cualquier lugar del planeta y con una vestimenta muy característica: camiseta azul y pantalones blancos con rayas rojas. Fundados en 1926, jugaban sus partidos en el salón de baile del Chicago Savoy y eran conocidos como los Savoy Big Five. Esa aventura, deportivamente muy exitosa, duró tres años hasta que se separaron por temas económicos y decidieron que, además de jugar a baloncesto, podían ser una gran atracción y una máquina de ganar dinero. De ahí el circo en que se han convertido sus partidos y su enorme capacidad para generar todo tipo de ingresos.

Con los años, los Globetrotters han ido acogiendo en sus filas dos tipos de jugadores: algunos veteranos procedentes de la NBA como el legendario Chamberlain o deportistas-exhibicionistas que hacen verdaderas florituras con el balón. He recordado los Globetrotters cuando he oído que el secretario general del PSOE iba a presentar este domingo en Barcelona su gobierno en la sombra, quizás el núcleo del que iba a ser su próximo gobierno si llega a la Moncloa. Pedro Sánchez casualmente fue en su juventud jugador de baloncesto en el Estudiantes de Madrid. Más de una vez ha comentado que jugaba de alero y que aunque creció muy rápido su altura se estancó bruscamente siendo muy joven en los 190 centímetros. A los 21 años abandonó el deporte de la canasta pero se sigue prodigando como aficionado. Quizás en unos globetrotters locales tendría cabida. Quién sabe.

Pero en unos momentos en que la política va tan deprisa y los mensajes están pensados para impactar en muy pocos caracteres, Pedro Sánchez parece estar haciendo una apuesta por lo que serían los globetrotters de su partido: unos trotamundos de la política. José Borrell, con 69 años, vuelve como 'ministro' de Exteriores y están presentes otros políticos igualmente legendarios como Jordi Sevilla o Ángel Gabilondo (67), al que valoro y está haciendo una muy buena labor en Madrid. Por cierto, ¿no explicó Carme Chacón que no encabezaría la lista por Barcelona pero que se iba a concentrar en sus funciones como secretaria de Relaciones Internacionales del PSOE? ¿Qué parte de la frase no entendió Sánchez? ¿O quizás no lo entendimos los demás? ¿O simplemente era una manera de hablar?