Barcelona cuenta desde este viernes con uno de los centros de investigación dedicado íntegramente al estudio de la inmunología y que aspira a convertirse en referencia internacional en muy poco tiempo. Se trata de unos laboratorios que serán pioneros en la península ibérica en el estudio del sistema inmunitario —la primera barrera de defensa de nuestro cuerpo— y en la aplicación de este conocimiento para idear tratamientos médicos ante infecciones, cánceres, cardiopatías o enfermedades neurodegenerativas. El consejo científico del centro lo liderará el médico e investigador Josep Tabernero —uno de los científicos más citados por sus avances pioneros en la oncología médica— y la construcción del centro y la puesta en marcha han costado unos 100 millones de euros, financiados por la Fundación "la Caixa", que preside Isidre Fainé.

El CaixaResearch Institute de Barcelona cuenta con unas instalaciones de unos 20.000 m², situadas en la calle de Isaac Newton, justo delante del museo CosmoCaixa y en la falda del Parc Natural de Collserola. Una idea precisa de lo que realmente supone es su capacidad para acoger, en un plazo de seis o siete años, hasta unos 425 profesionales de la ciencia y unos 75 trabajadores más de apoyo administrativo y otras tareas. Cuando el centro esté a pleno rendimiento, acogerá alrededor de 45 grupos de investigación transversales, dedicados a descifrar el sistema inmunitario desde diversas perspectivas.

En un país donde cuesta tanto que la iniciativa privada se involucre en propósitos de una dimensión tan importante, hemos de felicitarnos de que el proyecto haya llegado a buen puerto

Cada equipo investigará proyectos relativos a la inmunología, pero especializados en responder preguntas sobre el envejecimiento, los mecanismos de resistencia de algunos cánceres a la inmunoterapia o cómo el feto aguanta inmunológicamente dentro de la madre. La inmunología es un campo capital en la medicina actual, que tiene incidencia de manera transversal en tratamientos de la oncología, la cardiología y de las enfermedades neurodegenerativas como la ELA o el alzhéimer. Es un camino médico puntero: hacía quince años no se empleaba, y ahora la inmunoterapia es la primera referencia en diversos tipos de tumores y entre un 25% y un 30% de los cánceres se benefician de ella.

De ahí su importancia y lo que puede suponer contar con un centro de este nivel en Barcelona, tanto para captar talento de fuera e impedir que el propio se vaya al extranjero como para poder aplicar proyectos pioneros en los pacientes en la ciudad donde se realiza la investigación. En un país donde cuesta tanto que la iniciativa privada se involucre en propósitos de una dimensión tan importante, hemos de felicitarnos de que el proyecto haya llegado a buen puerto. Y de que gracias a ello, Barcelona y Catalunya puedan dialogar, gracias a la Fundación "la Caixa", con comunidades científicas del resto del mundo en una materia tan capital como es la inmunología.