Cada vez hay más expertos que se pronuncian a favor de levantar las medidas de restricción que aún están en vigor y complementar esta decisión con llenar de contenido real el disponer del pasaporte Covid para diferentes actividades como son, por ejemplo, el estar en contacto permanentemente con la gente y todo lo que se podría englobar con el ocio, desde la restauración a las discotecas. La experiencia de los sitios que la han puesto en práctica es globalmente positiva y, además, hay un argumento en la práctica decisivo: será la única manera de volver a coger velocidad en las franjas de población que aún no están vacunadas, y que están por debajo de los 40 años y de una manera muy especial en la de 20 a 29 años y de 12 a 15 años.
Aunque los porcentajes de vacunación en Catalunya son altos, comparativamente a otros países europeos -el 82,2% de los mayores de 16 años tienen ya la pauta completa y el 72,5% en el conjunto de la población- es una evidencia que desde el inicio de las vacaciones el ritmo se ha desacelerado tanto que es un hecho que hay más vacunas que personas dispuestas a protegerse contra el coronavirus. Se ha entrado, en consecuencia, en un círculo vicioso en el que la Generalitat se mueve con extrema cautela, ya que las cifras se repiten un día tras otro.
El certificado Covid digital de vacunación tiene que actuar como un revulsivo para los que aún se resisten a la vacunación o simplemente se desentienden considerando que o bien no es necesario que lo hagan o tampoco les va a servir para nada. Las campañas de publicidad no rompen esta dinámica, cosa que sí sucederá si se dota de contenido real el certificado Covid y acaba siendo necesario para un número significativo de actividades.
El hecho de que más del 80% de la población mayor de 16 años haya adoptado las medidas sanitarias que las autoridades les han aconsejado, hace que ahora dispongan de una cierta autoridad para reclamar que se les proteja del 18% que, lejos de aprovechar las actuales facilidades de vacunación, optan por saltarse todas las recomendaciones. No hay otra que utilizar el pasaporte como filtro para determinadas actividades lúdicas e incluso trabajos, ya que la medida ayudará a superar el 82% de población vacunada.
En cualquier caso, se está notando una cierta lentitud por parte del Procicat a la hora de volver a la normalidad. Y detrás de todo ello hay personas que sufren, negocios que cierran y una economía que no acaba de despegar ante tanta incerteza.
