Después de seis años en números rojos, Seat ha cerrado el 2015 con un beneficio de seis millones de euros, hecho que acaba con las pérdidas de la copmañía automovilística y abre un resquicio de luz de cara al futuro.
Estas cifras "suponen una mejora notable". Así ha mostrado el presidente de Seat, Luca de Meo, su optimismo a la hora de garantizar una rentabilidad sostenible para el futuro. También ha asumido que la compañía "ha atravesado momentos difíciles en el pasado" y es que, por ejemplo, el 2014 registró unas pérdidas de 65,7 millones de euros.
Ahora bien. De Meo ha asegurado hoy que Seat se encuentra en una "nueva" fase de consolidación porque, a pesar de haber perdido beneficios respecto de los años anteriores, ya acumula tres de crecimiento.
Además, la filial española del grupo Volkswagen ha registrado un récord histórico de ventas superando la barrera de los 400.000 vehículos. Esto ha dado como resultado una facturación de 8.332 millones de euros, que supone un 11% más que el año anterior. Aparte de las ventas, el otro motor que ha incentivado un aumento de los beneficios ha sido la distribución de productos complementarios.
Las previsiones de Seat para este año continuarán, según De Meo, con la tendencia positiva de los últimos años, hecho que ha llevado a la compañía a alcanzar los niveles de antes de la crisis, y a registrar un "ligero incremento" de las ventas, gracias sobre todo al lanzamiento del Seat Ateca en verano.
