El cambio de horarios comerciales de Barcelona que entrará en vigor mañana está provocando incertidumbre entre las plantillas de las tiendas de grandes dimensiones de las zonas más turísticas, que podrán abrir cada domingo durante cuatro meses. Las entidades de comercio instan a las empresas a contratar personal para que no se pierda el "valor histórico" del acuerdo que han firmado el Ayuntamiento, patronales y CCOO y UGT. Los sindicatos mayoritarios defienden que trabajarán para que les cubran el nuevo turno sean voluntarios y se regule la compensación económica que tienen que recibir. En cambio, desde la CGT avisan de que la voluntariedad puede quedar "en anécdota", ya que la gran mayoría de convenios y acuerdos de empresa de las grandes superficies contemplan el trabajo en domingo. La nueva regulación se basa en un acuerdo rubricado en febrero entre el Ayuntamiento, patronales, entidades de comerciantes, y los sindicatos CCOO y UGT.

Acuerdo histórico

Las entidades de comerciantes han celebrado este "acuerdo histórico" que busca atraer más turismo y equiparar Barcelona a los horarios de otras ciudades europeas. Las asociaciones de tiendas hace años que trabajan con el consistorio para cambiar el sistema en vigor hasta ahora, que provocaba "confusión" en los consumidores y en las mismas empresas porque se permitía abrir tres domingos en mayo y dos en octubre.

Barcelona Oberta, que agrupa los ejes comerciales más turísticos de la capital catalana, considera que la medida llega "en un momento crucial para la actividad económica" de la ciudad. La entidad defiende que los nuevos horarios comerciales ayudarán en el comercio situado en las zonas más turísticas, "muy castigadas por la pandemia", y, por otra parte, "favorecerá la contratación de personal para cubrir esta ampliación horaria, contribuyendo a mejorar el nivel de empleo en la ciudad".

De la misma manera, Barcelona Comerç, que engloba ejes como el de la Calle de Sants, el Clot, Gran de Gracia o Sagrada Familia, enfatiza que la apertura de más domingos consecutivos tiene que impulsar los contratos en el sector. "Se trata de un horario consecutivo, de 12h00 en 20h00. No tiene demasiado sentido que no se contrate nadie durante cuatro meses", ha dicho a la ACN su presidente, Salva Vendrell, que considera que sin un incremento de contrataciones "se perdería parte del valor histórico" del pacto. Vendrell ha destacado, sin embargo, que los comercios de menos de 300 metros cuadrados ya podían abrir antes de este acuerdo y que quien no lo ha hecho hasta ahora probablemente tampoco lo hará, ha dicho en declaraciones a la ACN.

En cambio, PimeComerç sí que espera que el movimiento de gente que provocará la apertura de tiendas de más de 300 metros cuadrados en las zonas más turísticas anime los comercios más pequeños a sumarse. "A veces si haces números no te sale a cuenta abrir, sobre todo en los barrios. Pero los que están en las zonas turísticas, si todo el mundo abre, y hay calles llenas, será muy positivo", ha afirmado a la ACN su presidente, Álex Goñi.

CCOO celebra un acuerdo "sin precedentes"

Por su parte, los sindicatos mayoritarios celebran que se haya llegado a un acuerdo con comerciantes, administraciones y patronales. "Es un acuerdo laboral sin precedentes en el Estado, que pretende poner un poco de orden y hacer que se respeten las condiciones de trabajo," apunta el secretario de políticas sindicales de CCOO Servicios, Esteban Sanabria, en declaraciones en la ACN. Ahora bien, también remarca que una de las condiciones del acuerdo es la voluntariedad de los trabajadores a la hora de escoger si quieren trabajar -o no- los domingos y los festivos.

Según CCOO, la mayoría de las empresas han asumido las condiciones del pacto, pero hay otros, en cambio, que han apuntado que el acuerdo "no tiene la misma bastante vinculante" que un convenio colectivo. "Tenemos que hacer valer el acuerdo, y desde el sindicato podemos ir a Inspección de Trabajo a fin de que se respeten las condiciones", avisa. En este sentido, los sindicalistas recalcan que velarán a fin de que se respete la legislación y el convenio colectivo. Asimismo, apuntan que en las negociaciones tienen como "prioridad" que se regule la compensación económica que tienen que recibir los trabajadores para trabajar el domingo.

CGT desconfía del acuerdo

En cambio, los sindicatos que no han firmado el acuerdo se lo miran con desconfianza. Es el caso de la CGT, que duda de que el redactado garantice que solo trabajen los empleados que lo acepten, porque la voluntariedad "no se aplicaría en los casos donde los acuerdos de las empresas y los convenios colectivos no contemplaran el trabajo en domingo", hecho que sucede en "todas las grandes superficies y comercios de la zona de gran afluencia turística. "La voluntariedad queda como una anécdota más que nada", denuncia Hèctor Rustarazo, delegado de CGT en Apple. Por Rustarazo, el acuerdo, "no comportará nada más que una todavía más difícil conciliación familiar y laboral" y tampoco servirá para incrementar los puestos de trabajo. "Dudo de que se contraten muchas más personas para cubrir estos domingos de época estival", ha añadido.

La CGT también cuestiona el trasfondo de la medida, que "potencia el turismo de consumo donde no hay diferencias entre Barcelona, París, Roma u otras ciudades de Europa". "Tenemos un país y una histórica única, más cosas para ofrecer al turismo que no son el comercio," ha dicho a este trabajador de la tienda de Apple en Paseo de Gracia, que también ha denunciado que el Ayuntamiento ha "dificultado" acceso al documento al sindicato.

Mesa de Seguimiento

Con el fin de garantizar que se respeten los derechos laborales de los trabajadores y hacer un seguimiento de todo, Barcelona Activa ha constituido la Taula de Seguiment del Acord Social pel Pacte de Horaris Comercials. Se trata de una comisión de seguimiento de la que forman parte todos los firmantes del acuerdo, incluido el Ayuntamiento de Barcelona, y que se reunirá periódicamente. Entre otros, servirá para analizar el empleo que se genera y buscar soluciones a "incidencias" que puedan aparecer. "Si nos consta algún incumplimiento, lo haremos llegar", insisten los sindicatos.

Por otra parte, los empresarios confían en que "aumentará la contratación y que lo que está pactado y escrito se mantendrá", ha dicho Goñi. El mismo modelo de apertura comercial se está trabajando en otras ciudades de Catalunya como Tarragona, que mirará de cerca el ejemplo de Barcelona para tomar sus propias decisiones.

 

Imagen principal: interior de una tienda / ACN