El sector de las ferias fue uno de los primeros afectados por la crisis del coronavirus a escala global. “De las 462 ferias previstas en 2020, entre abril y junio se suspendieron 117, con un impacto de 550 millones de euros en Catalunya”, según ha explicado este viernes la presidenta de la FEFIC, Coralí Cunyat. La afectación fue importante, en parte, porque el segundo trimestre concentra generalmente el 40% de las ferias de todo el año, mientras que otro 40% tienen lugar en los últimos tres meses del año.

Las cifras registradas recientemente contrastan con las alcanzadas en los últimos años. Desde 2008, el número de ferias se ha incrementado un 12%, mientras que los acontecimientos internacionales han aumentado un 17%. "Llevábamos un ritmo muy bueno de crecimiento", afirma Cuñado a la Acn. Ahora, los retos de los organizadores de estos eventos se ven truncados con los indicadores de salud por el coronavirus. Mientras que los encargados de organizar estos eventos tratan de que las compañías expositoras participen, las empresas se empiezan a cuestionar aspectos como "cuántas personas acudirán, si les ayudará ese formato para promocionarse o qué perfil de visitantes irán".

Por otro lado, el aplazamiento de las grandes ferias —como el Integrated Systems Europe (ISE) y el Mobile World Congress (MWC)— contrasta con la "reactivación" de los acontecimientos locales y de menor formato. "La primera parte del año la orientaremos a eventos de índole más local y todos los eventos de carácter internacional —que requieren un alto nivel de movilidad— se han desplazado a la primavera", asegura el director general de Fira de Barcelona, ​​Constantí Serrallonga

Eventos 'contactless'

El Bizbarcelona ha supuesto el retorno de la actividad en Fira de Barcelona tras los meses de parón por la pandemia, mientras que próximamente está previsto que se celebre la feria de construcción Rebuild. Para ésta, se han dispuesto todos los espacios y los procedimientos de acuerdo con las principales normativas. El congreso tendrá lugar entre el 29 de septiembre y el 1 de octubre y pretende ofrecer al visitante una experiencia contactless.

Así, además de la obligatoriedad de llevar mascarilla, respetar la distancia de seguridad y garantizar la higiene, el evento se podrá planificar a través de la aplicación móvil con el objetivo de evitar contactos directos. Asimismo, se tomará la temperatura a los asistentes y se dispondrá de un servicio médico para aislar cualquier persona con síntomas. "Todos los países están volviendo a la normalidad en este aspecto, que es celebrar eventos en espacios más seguros, más higiénicos y más amplios", explica el consejero delegado de NEBEXT —empresa encargada de la organización del Rebuild—, Albert Planas.

 

Imagen principal: Varias personas acuden a una feria del libro. Foto: Efe