La Cambra de Comerç de Barcelona ha pedido al Gobierno repartir los fondos de ayudas directas en función de la intensidad de las restricciones aplicadas para frenar la Covid por las comunidades autónomas. Por este motivo, ha propuesto distribuir un 25% del importe en Catalunya, el equivalente al porcentaje de personas en ERTE sobre el total del Estado, excluyendo Baleares y Canarias. Del paquete de ayudas directas de 5.000 millones que gestionarán las comunidades, exceptuando Baleares y Canarias, la corporación reclama 1.250 millones. Asimismo, el ente cameral ha pedido "más agilidad" al Gobierno para hacer llegar los fondos y considera el plazo de cuarenta días como "excesivo" en un contexto de pandemia.
La corporación ha asegurado que la economía catalana se ha visto "especialmente perjudicada" por el peso económico de la hostelería, la restauración, el comercio y el transporte. Así, el ente cameral se ha opuesto al criterio de reparto de los fondos anunciado por el Gobierno, según el cual las ayudas se repartirán en función de la caída del PIB de las comunidades, y ha reclamado fijarse en los ERTE. La Cambra de Comerç ha recordado que, durante los primeros meses del año, Catalunya ha mantenido restricciones más estrictas que la mayoría de las comunidades, especialmente la Comunidad de Madrid. De hecho, el número de afectados por expedientes en esta comunidad representa un 15% sobre todo el Estado, sin tener en cuenta Baleares y Canarias.
Asimismo, la corporación ha afirmado que la cifra que reclama para Catalunya está "mucho por debajo" de la petición inicial, de un 23% de los 11.000 millones de euros del fondo de ayudas. Cuando el Estado redujo la dotación a 7.000 millones, la Cambra de Comerç reclamó la parte proporcional, equivaliendo a 1.600 millones. "Ahora, con estos 5.000 millones finales, lo que nos correspondería serían 1.250 millones, solamente el 17,8% de los 7.000 millones de ayudas directas anunciados hace unos días," han manifestado a través de un comunicado.
Descenso en la facturación
La Cambra ha recordado que un 68,6% de las empresas encuestadas por Barcelona Oberta ha sufrido un descenso de las ventas del 50% o más durante el último trimestre de 2020 en comparación con el mismo periodo de 2019. Según datos del Ayuntamiento de Barcelona, el volumen de negocio del comercio al detalle supone unos 11.000 millones de euros el año, un tercio del cual se ubica en el centro de la ciudad. En términos absolutos, la pérdida de facturación del comercio al detalle en el centro ronda los 1.850 millones de euros.
Por otra parte, un 81% de las empresas ha recibido ayudas inferiores a 10.000 euros desde el inicio de la pandemia, mientras que las pérdidas han sido de más de 100.000 euros para el 59% de las empresas. El aumento de la deuda empresarial y la persistencia de las restricciones hace que muchas empresas se planteen cerrar definitivamente en 2021. De hecho, según la encuesta de Barcelona Oberta, el 12,8% se planteaba cerrar el negocio en febrero, ante el 10,3% de octubre de 2020. En el conjunto de la restauración, un 15% ya habría cerrado y un 25% asegura que tendrá dificultades para aguantar cuando los ERTE finalicen y tengan que empezar a devolver los créditos ICO.
En el sector de los alojamientos, la caída del volumen de negocio ha sido de 210 millones de euros en el 2020, un descenso del 83% con respecto a la facturación de un año normal. Esta caída de la actividad se ha traducido en pérdidas acumuladas de más de 50 millones de euros en el 2020. En materia de turismo, la caída de la facturación ha sido del 28,3% interanual para el conjunto de sectores, lo cual se ha traducido en una pérdida de más de 13,7 millones de euros con respecto a la facturación de 2019. El impacto de la pandemia sobre el sector de las ferias y congresos también ha sido muy importante. El sector estima una caída de la facturación de cerca de 218 millones de euros contando solamente el impacto directo.
"Otras comunidades como Madrid no han sufrido restricciones tan severas y las consecuencias económicas tampoco serán tan elevadas, hecho que se tendría que tener en cuenta en la distribución del fondo de los 5.000 millones de euros de ayudas directas anunciadas por el Gobierno", ha concluido.