Zinedine Zidane nunca se tomó en serio la figura de Rodrygo Goes. El entrenador francés no lo consideraba un mal jugador, pero le veía carencias para triunfar en el Real Madrid, lo que le llevó a pedirle a Florentino Pérez que lo traspasara, para ganar un dinero útil para reforzar otras posiciones de la plantilla.

Florentino Pérez, sin embargo, tenía excelentes informes de Rodrygo, por lo que se negó a traspasarlo, a la espera de que el brasileño acabara explotando definitivamente. Y el tiempo le ha acabado dando la razón, pues Rodrygo ha asumido su papel de revulsivo, para ser clave para la excelente temporada del Real Madrid, como demostró en el partido contra el Chelsea, en el que marcó el gol decisivo para lograr llevar la eliminatoria a la prórroga. Rodrygo, además, volvió a aparecer en el partido clave para ganar la Liga, contra el Espanyol, marcando los dos primeros goles para abrir el marcador.

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Rodrygo Goes, tras marcar en el Real Madrid-Espanyol / EFE

Un revulsivo ideal

La suplencia de Rodrygo y sus buenas prestaciones han llevado a varios clubes europeos a preguntar por su situación. El Real Madrid pagó un total de 45 millones al Santos para ficharlo, por lo que los compradores han puesto encima de la mesa ofertas de más de 50 millones. De hecho, también han llegado ofertas de cesión, con el deseo de disponer con una gran perla que no está jugando todo lo que merecería por nivel.

La respuesta del Real Madrid, sin embargo, ha sido siempre negativa. Carlo Ancelotti considera a Rodrygo un suplente de lujo, un futbolista que no se queja y que siempre que entra desde el banquillo aporta cosas positivas. Es cierto que lo tiene difícil para ser titular, pero de momento es ideal para jugar de revulsivo. Otra historia será si más adelante el delantero pide crecer, pero en estos instantes es intransferible.

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Rodrygo, celebrando un gol con Lucas Vázquez / EFE

La paciencia, clave

Tras convertirse en la nueva perla del Santos, el Real Madrid no lo dudó y en el 2019 atendió los grandes informes presentados por Juni Calafat y puso encima de la mesa 45 millones de euros para hacerse con los servicios de Rodrygo Goes. Aunque siempre se le comparó con Vinícius, el nuevo talento se mostró menos habilidoso con el balón en los pies, pero más vertical y con mucho más olfato que Vinícius.

El gran problema es que siendo muy joven se tuvo que adaptar al fútbol europeo y luchar por minutos en una plantilla con muchísima competencia. Al final, Zidane pidió su salida, pero Florentino Pérez tuvo paciencia y lo mantuvo en el equipo. Esta temporada ha sido suplente para Ancelotti, pero aún y así ha aparecido en momentos puntuales que le han valido para ganar su continuidad. Rodrygo no está en venta.

 

Imagen principal: Zinedine Zidane estuvo a punto de dejar al Real Madrid sin su revulsivo ideal / Europa Press