El nombre de José Mourinho vuelve a cruzarse con la actualidad del Real Madrid, pero no precisamente por algo que sea especialmente positivo ni agradable. La figura del técnico portugués, siempre capaz de generar amor y odio a partes iguales, habría provocado incomodidad dentro del vestuario blanco tras sus recientes declaraciones posteriores a un partido marcado por la polémica.
El foco del malestar se situaría en la interpretación que realizaron algunos jugadores sobre la postura del entrenador luso en relación con un episodio delicado como pocos. En concreto, no habría gustado la falta de claridad percibida en sus comentarios acerca de lo sucedido con Vinicius y los supuestos actos de racismo que rodearon el encuentro, por parte de Prestianni.
El vestuario se une a Vinicius
Dentro del núcleo del equipo, la situación no habría pasado desapercibida. Vinicius, protagonista recurrente en este tipo de escenarios por los lamentables episodios vividos en distintos estadios, es una figura especialmente protegida en el vestuario madridista cuando se trata de estas situaciones. Cualquier lectura pública que genere ambigüedad en asuntos de esta naturaleza suele tener un fuerte impacto.
En este contexto, tanto Vinicius como Kylian Mbappé no verían con buenos ojos la posibilidad de que Mourinho asuma el banquillo del Real Madrid en un futuro cercano. La percepción de ambos jugadores, según el clima que se describe en el entorno del club, estaría condicionada por la sensación de que el técnico no fue suficientemente contundente en un asunto que consideran incuestionable.
Un escenario incómodo para el club
La situación introduce un matiz clave en cualquier especulación sobre el futuro del banquillo. Más allá del currículum de Mourinho y de su peso en el fútbol europeo, la aceptación del entrenador sería mucho más complicada a nivel humano. El Real Madrid es consciente de lo que pasó y dar paso a Mou sería un gran riesgo. El impacto de este tipo de episodios resulta significativo porque afecta a dinámicas que van más allá de la pizarra táctica. Y es que si Mbappé y Vinicius dicen que no, va a ser como ellos digan.
Así pues, tras los lametables hechos de Da Luz y las ambiguas palabras de Mourinho a la hora de referirse a lo sucedido con Vinicius, Prestianni y la celebración del brasileño, es cada vez más complicado que el portugués pueda volver a sentarse al frente del banquillo del Real Madrid. Al menos mientras Mbappé y Vini sigan en el equipo.
