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El vestuario del Barça empieza a ver con cierta incomodidad la situación de Hamza Abdelkarim en este arranque de campaña. El delantero fue uno de los futbolistas que mejores sensaciones dejó durante la pretemporada y muchos dentro del grupo esperaban que ese rendimiento tuviera continuidad una vez comenzara la competición oficial. Sin embargo, el paso de las semanas ha ido en dirección contraria y el joven apenas está encontrando minutos con Hansi Flick.

La sorpresa nace precisamente de lo que Hamza mostró cuando tuvo oportunidades en la pretemporada. Su capacidad para atacar el área, su agresividad en los duelos y su facilidad para generar peligro con pocos toques. En algunos momentos de la pretemporada llegó a ser considerado uno de los jugadores más destacados del equipo, por lo que ahora cuesta entender que haya desaparecido prácticamente de la rotación.

Hamza convenció al vestuario antes de quedarse sin espacio

Dentro de la plantilla existe la sensación de que el delantero respondió cuando Hansi Flick le dio confianza. No necesitó demasiados partidos para demostrar que podía competir, y su intensidad encajaba bien con un equipo que quiere presionar arriba y atacar con muchos futbolistas. Además, su juventud hacía pensar que la temporada serviría para ir introduciéndolo progresivamente en la dinámica del primer equipo.

Hamza Bdelkarim besant escut FCB

El problema es que la competencia ofensiva ha aumentado y Hamza ha quedado desplazado. Raphinha se ha consolidado como nueve titular, mientras Gabriel Jesus aparece como la primera alternativa. Ese reparto deja muy poco margen para un futbolista que necesita minutos precisamente ahora para continuar creciendo.

Enero puede convertirse en un punto de tensión

Algunos compañeros consideran que la situación no puede prolongarse indefinidamente. Si Flick no piensa utilizarlo, entienden que Hamza debería recibir una solución que le permita jugar con regularidad. Mantenerlo durante meses sin minutos después del nivel mostrado en verano puede terminar frenando una progresión que parecía muy prometedora. Hansi Flick, por ahora, prioriza el peso de los veteranos y no va a regalar oportunidades únicamente por lo sucedido en pretemporada. Especialmente en un arranque de curso en el que no quiere dejarse ni un solo punto.

El vestuario, sin embargo, no ha olvidado lo que vio de Hamza. Por eso enero aparece ya como una fecha importante. Si continúa sin participar, crecerá la presión para buscar una salida o para que Flick comience a darle oportunidades en Copa del Rey. La sensación es clara: un jugador que fue de los mejores durante el verano no debería pasar media temporada prácticamente invisible.