Los problemas de Putin con la guerra de Ucrania

La economía rusa se está "congelando". Es la alerta que ha lanzado este jueves Guerman Gref, director general de Sberbank, el principal banco de Rusia, durante el Foro Económico Oriental celebrado en Vladivostok. Gref considera que la situación ya no se puede describir simplemente como una desaceleración y reclama al gobierno medidas para ayudar a las empresas y recuperar la inversión.

"Las cifras hablan por sí solas", ha asegurado Gref ante los periodistas. El máximo responsable de Sberbank ha marcado distancias con el lenguaje utilizado por el Banco Central ruso, que habla de una "desaceleración gradual". Según Gref, lo que vive actualmente la economía rusa es más grave: un "enfriamiento" que ya ha llegado a la "hipotermia".

La economía rusa, en peligro

Uno de los datos que más preocupa al banquero es la evolución del clima empresarial. Gref ha destacado una reducción "significativa" de los indicadores durante el verano de 2026, junto con los niveles de empleo, el consumo y la formación bruta de capital fijo, un indicador que refleja la inversión en activos productivos.

El crecimiento económico también queda lejos del potencial que las autoridades rusas consideran posible. Gref ha situado en el 0,6% el aumento del PIB durante el primer semestre del año, una cifra muy inferior al crecimiento potencial estimado por el Banco Central, que se sitúa entre el 1,5% y el 2,5%.

Ante este escenario, el director de Sberbank ha reclamado un cambio de política. "Necesitamos pasar a una política de apoyo y estímulo del crecimiento, del aumento de la inversión", ha defendido. Según Gref, sin embargo, esta recuperación no será posible hasta que los tipos de interés de mercado vuelvan a niveles que considera normales, entre el 10% y el 12%.

"Regresar a estos indicadores normalizados es, en mi opinión, la tarea clave de hoy para reanudar y estabilizar el crecimiento económico", ha afirmado. Gref también ha reclamado que las autoridades tengan en cuenta las condiciones macroeconómicas y ha insistido en que "las empresas necesitan ayuda".

Putin y la ralentización de la economía

Sus declaraciones llegan en medio de un debate creciente dentro de Rusia sobre cómo afrontar la ralentización de la economía. Los economistas opositores rusos prevén que las tensiones entre las diferentes visiones económicas aumenten durante el próximo año.

Por un lado, el Banco Central defiende mantener una política monetaria restrictiva para reducir la inflación. Por otro, la patronal rusa y Sberbank presionan para favorecer unas condiciones que permitan impulsar la inversión, entre otras medidas mediante una rebaja del rublo.

La guerra no se detiene

La situación económica coincide con la continuidad de los ataques relacionados con la guerra de Ucrania. Las defensas antiaéreas rusas aseguran haber derribado durante la pasada noche 416 drones ucranianos de largo alcance sobre 15 regiones del país, la Crimea anexionada y el mar Negro. Según el Ministerio de Defensa ruso, 64 de los aparatos habrían sido interceptados en la región de Moscú.

En la capital, las autoridades restringieron temporalmente las operaciones de los aeropuertos de Domodédovo y Sheremétievo. Al sur de Moscú, según pudo constatar EFE, se escucharon cerca de una decena de explosiones durante la mañana. Por el momento, las autoridades rusas no han informado de daños derivados del ataque.