Se acerca el inicio del Mundial 2026 y empiezan a suceder cosas excepcionales en las redes sociales. Y la última ha sido la historia de Tim Payne, central de Nueva Zelanda de 32 años. El efecto dominó lo inició el influencer Scarso, que decidió buscar el jugador que participará en el Mundial con menos seguidores en Instagram. El futbolista más anónimo era Tim Payne, del Wellington Phoenix, que no alcanzaba ni los 5.000 seguidores.Scarso hizo un llamamiento para empezar a seguir al jugador y darle al 'me gusta' de sus fotos y se hizo la magia.
En menos de 24 horas, Payne pasó a tener más de 1 millón de seguidores y en estos momentos ya está cerca de los 3 millones. El futbolista no entendía qué estaba pasando, ya que la avalancha de notificaciones fue impresionante, hasta el punto de verse obligado a hablar sobre el fenómeno. Consciente de que sus seguidores eran prácticamente todos de habla hispana, ya que Scarso es argentino, Payne publicó un vídeo en el que mezclaba el español con el inglés para agradecer el seguimiento masivo de su cuenta de Instagram.
El mensaje de Payne a sus millones de seguidores
"Disculpa mi español, sigo practicando en Duolingo. Solo quiero agradecerte de corazón, Valen; han sido 48 horas locas. También estoy agradecido por representar a mi país en este Mundial y por el cariño que recibo de todo el mundo. Muchas gracias", ha afirmado Payne. "Me preguntaba por qué se estaban volviendo locas mis redes sociales y encontré tu publicación, tío. ¡Te agradezco el cariño! Gracias, hermano", ha añadido el central.
De hecho, la locura por Payne es tal que su cromo de la colección de Panini ya empieza a ser uno de los más buscados y se espera un gran seguimiento de los partidos de Nueva Zelanda, que buscará la primera victoria en un Mundial. Si el gol de la victoria lo marcara Payne...
Su debut frustrado en la Premier League por un problema burocrático
Nacido en Auckland (Nueva Zelanda), hace 32 años, Tim Payne inició su formación como futbolista en el club de su ciudad, el Auckland City, del que pasó al Waitakere United, con el que ganó la Liga Nacional Juvenil. Además, destacó en el Mundial Sub-17 del 2011, lo que le valió su fichaje por el Blackburn Rovers de la Premier League. El problema es que no logró el permiso de trabajo para actuar en Inglaterra, por lo que tuvo que rescindir su contrato y volver a Nueva Zelanda. En el 2019 firmó por el Wellington Phoenix, club en el que acumula más de 150 partidos.
Payne, además, es un habitual de la selección de Nueva Zelanda, con la que ha jugado 50 partidos y con la que debutará en un Mundial en Estados Unidos, México y Canadá. Lo hará, además, con millones de ojos puestos en él. El poder de las redes sociales.
