Ayer se vivió una noche histórica en el encuentro disputado entre PSG y Bayern de Múnich en el Parque de los Príncipes. El duelo entre dos de los mejores equipos de fútbol deparó un resultado nunca visto en unas semifinales de la Champions League (5-4), un festival ofensivo como hacía tiempo que no se veía en estas alturas de la competición.
La máquina perfecta de Luis Enrique
El PSG se llevó el gato al agua a través de los goles de Kvaratskhelia (2), Dembélé (2) y Joao Neves, endosando una manita al conjunto bávaro, que supo rehacerse antes del pitido final para dejar la eliminatoria en el aire. El combinado parisino demostró que arriba es un equipo imparable cuando entra en combustión, justo lo que prometió Luis Enrique hace dos años, cuando Mbappé abandonó el PSG para irse al Real Madrid.
"El hecho de tener un jugador que se movía por donde él quería implica que hay situaciones que yo no controlo; el año que viene las voy a controlar todas. Todas, sin excepción". Estas fueron las declaraciones del técnico español cuando en el documental de 'Movistar' No tenéis ni **** idea le preguntaron cómo iba a gestionar la marcha del jugador franquicia del conjunto francés. Precisamente, ese mismo año el PSG consiguió el triplete y la primera Champions de su historia tras ganar al Inter de Milán 5-0.
Mbappé, cerca de su segundo año en blanco en el Madrid
Dos años después, el fútbol sigue dándole la razón a Luis Enrique y señalando a Mbappé, que está muy cerca de cumplir su segundo año en blanco con el Real Madrid. De hecho, el PSG está a tan solo un paso de volver a disputar otra final de la Champions, siendo el principal candidato a revalidar el título, algo inaudito en las 7 temporadas que estuvo el internacional francés liderando al equipo.
El míster asturiano ha conseguido crear una máquina perfecta que funciona como un reloj, con un trío atacante que le pone la guinda del pastel y que ha hecho olvidar por completo la marcha de Mbappé del Parque de los Príncipes. Kvaratskhelia, Dembélé y Doué se han consolidado como uno de los mejores ataques del mundo, siendo para muchos los tres atacantes más en forma del momento. Este PSG ya no depende de una sola estrella. La responsabilidad está repartida y eso lo convierte en un equipo mucho más imprevisible y difícil de frenar. El Bayern lo sufrió en primera persona en un partido que ya forma parte de la historia reciente de la Champions.
Con la eliminatoria aún abierta, todo apunta a que el desenlace será igual de apasionante en el Allianz Arena. Sin embargo, lo que parece claro es que el combinado dirigido por Luis Enrique ha dado un paso adelante definitivo en su proyecto deportivo y, paradójicamente, lo ha hecho cuando muchos pensaban que la salida de Mbappé supondría un paso atrás. Por si fuera poco, Mbappé abandonó un proyecto que terminó tocando la gloria sin él, para incorporarse a otro que, de momento, no ha logrado replicar ese éxito con su presencia.
