El Barça empieza a preparar un escenario que, aunque todavía hipotético, ya condiciona parte de la planificación deportiva de la próxima temporada. La posible venta de Ronald Araujo obligaría al club azulgrana a acudir al mercado en busca de un central de garantrías, y en ese contexto emerge con fuerza el nombre de Lisandro Martínez. El defensa argentino del Manchester United aparece como una opción que genera consenso por su perfil, experiencia en la Premier League y, sobre todo, por su situación contractual actual.
En los despachos del club consideran que la operación podría encajar dentro de los estrechos márgenes económicos actuales. El internacional argentino se aproximaría a su último año de contrato, un detalle que puede facilitar mucho su salida. Esta circunstancia suele rebajar el precio de salida y abre la puerta a acuerdos financieramente más asumibles. La cifra que se maneja en can Barça rondaría los 35 millones de euros, una cifra que en las oficinas del Camp Nou verían con buenos ojos pagar.
Un perfil que encaja en la idea de Hansi Flick
La posible llegada del zaguero no es una casualidad ni una simple oportunidad de mercado. El cuerpo técnico liderado por Hansi Flick valora especialmente el tipo de central que representa Lisandro Martínez. Más allá de su agresividad defensiva y su intensidad en los duelos, el argentino destaca por su capacidad para iniciar el juego desde atrás. Es un jugador mucho más preciso y fino que Araujo, algo más flojo en el cuerpo a cuerpo, pero tan veloz como el charrúa.

Ese aspecto resulta fundamental en la visión del técnico alemán. Flick pretende que la salida de balón sea un mecanismo mucho más fiable. En ese sentido, el central del conjunto inglés ofrece más garantías que Araujo. Su perfil zurdo, además, añade un matiz interesante para Flick, que carece de un zaguero de ese perfil. No se trata únicamente de defender bien, sino de participar activamente en la organización ofensiva, algo que el Barça considera estratégico en su reconstrucción deportiva.
Condicionantes económicos y decisión estratégica
Por otro lado, el club necesita optimizar cada movimiento y evitar desembolsos desproporcionados. Incorporar un jugador como Lisandro por un precio relativamente bajo se interpreta como una jugada inteligente. Martínez reúne atributos que reducen el riesgo inherente a cualquier fichaje de alto coste.
Sin embargo, todo queda supeditado al futuro de Ronald Araujo. Su salida actuaría como el activador de la operación. Si el traspaso del uruguayo se materializa, el argentino pasaría a ocupar una posición prioritaria en la agenda deportiva. En el Barça lo analizan con pragmatismo, ya que no es solo una alternativa, sino un refuerzo que encaja en el modelo de juego y en la realidad económica actual.