La era de Álvaro Arbeloa en el Real Madrid ya empieza a tomar forma y lo hace con un movimiento que no pasará desapercibido dentro del vestuario. El primer fichaje del nuevo proyecto blanco sería Nico Paz, un jugador de mucho futuro, que tiene muy buena pinta. Una apuesta de club que, además, podría cerrarse sin coste o por una cantidad muy reducida, pero que ya genera efectos colaterales importantes.
Y es que la llegada del argentino no solo refuerza la idea de apostar por talento joven, sino que altera directamente el equilibrio en una zona del campo especialmente sensible. Nico Paz, de 21 años, es uno de los futbolistas más interesantes de su generación, gracias a una calidad excepcional que le permite marcar diferencias.
Nico Paz, el primer movimiento de Arbeloa
El técnico considera que Nico Paz encaja perfectamente en su idea de juego. Tiene todo lo necesario para ser importante y su perfil gusta mucho al nuevo cuerpo técnico. Además, el hecho de que pueda llegar gratis o a un precio muy bajo convierte la operación en una oportunidad de mercado difícil de rechazar para el Real Madrid.

Desde el club se valora especialmente la proyección del argentino. No se trata de un fichaje de fondo de armario, sino de un jugador con opciones de tener minutos y protagonismo si responde sobre el césped. Arbeloa quiere un equipo con jugadores que entiendan el juego entre líneas, y Nico Paz cumple con ese perfil, como lo harán pocos jugadores del equipo.
Arda Güler, el gran perjudicado
Sin embargo, la otra cara de la moneda la representa Arda Güler. El turco ve con preocupación este movimiento, ya que la llegada de otro mediapunta reduce todavía más sus opciones de tener continuidad. En una posición ya muy poblada, la competencia se vuelve extrema. Desde el entorno de Arda se empieza a asumir que, si Nico Paz llega para ser importante, su situación puede volverse insostenible. El jugador quiere ser protagonista y seguir creciendo, algo que no pasará si llega Paz. Por ello, no se descarta que sea uno de los primeros en plantearse una salida en verano.
Así pues, el fichaje de Nico Paz puede ser el primer gran movimiento de la era Arbeloa, pero también el detonante de la primera salida importante. Un efecto dominó que ya empieza a sondearse en Chamartín.