Nuevo giro de guion inesperado en el caso Prestianni. A solo pocas horas del partido de vuelta de los play-offs de la Champions League que el Real Madrid y el Benfica disputarán en el Santiago Bernabéu, continúa la incógnita sobre la participación del futbolista argentino. La UEFA decidió suspenderlo de forma provisional, pero la entidad portuguesa, que ya ha reclamado la suspensión de la sanción, sigue confiando en poder disponer de los servicios del jugador nacido en Buenos Aires. Mientras se acaba de resolver esta duda, el equipo de José Mourinho, que tampoco podrá sentarse en el banquillo por la tarjeta roja que vio en la ida, ya se ha entrenado sobre el césped del Bernabéu.

La inesperada alegación de Prestianni

Quien también ha participado en esta sesión de entrenamiento ha sido un Prestianni que, según ha informado el diario inglés The Times, estaría evaluando denunciar a Vinícius por referirse a él como "enano" justo antes del presunto episodio racista. El delantero argentino, que es uno de los futbolistas más bajitos del equipo con 1,65 metros de altura, medita utilizar estas palabras del crack del Real Madrid en su defensa para tener más posibilidades de jugar el enfrentamiento del próximo miércoles. De momento, según esta fuente, su acusación se ha dado solo de puertas para adentro del vestuario del Benfica.

De hecho, el Benfica solo se ha pronunciado públicamente sobre el tema a través de su presidente, Rui Costa, que ha mostrado su disconformidad ante la decisión de la UEFA de suspender provisionalmente a su jugador Prestianni. El presidente portugués considera que no se ha respetado la presunción de inocencia por haberlo sancionado  sin que se hubiera aún terminado la investigación. En la rueda de prensa previa al partido, Joao Tralhao, segundo entrenador del club lisboeta que ejercerá las funciones del sancionado Mourinho, y Aursnes, centrocampista, se han negado a responder cualquier pregunta relacionada con el caso Prestianni por órdenes del club.

Defensa de Arbeloa y Courtois a Vinícius

Totalmente diferente ha sido la postura de Thibaut Courtois y Álvaro Arbeloa, los encargados de comparecer ante los medios de comunicación en representación del Real Madrid. "No podemos justificar un presunto acto de racismo por una celebración", ha defendido el portero belga sobre las palabras de Mourinho después del partido de Lisboa en que señalaba a Vinícius por haber provocado justo después de haber marcado el único gol de la noche. 

"No lo hemos hablado en el vestuario y mi opinión es la misma: estamos ante una oportunidad de dar un golpe al racismo. La UEFA siempre ha agitado la bandera de esta lucha y tiene la posibilidad de dar un golpe", ha defendido Arbeloa en la misma línea. Ahora el balón seguirá en el tejado de una UEFA que todo indica que no cambiará su decisión.