En el Barça no ha sido la temporda más sencilla a nivel defensivo. Las desconexiones y fallos de los jugadores ha generado momentos de cierta tensión. Y es que, según fuentes cercanas, Pau Cubarsí ha mostrado su malestar por la actitud defensiva de uno de sus compañeros más señalados: Jules Koundé. El catalán está cansado de tener que apagar fuegos provocados por desconexiones de su compañero.
La realidad es que Koundé no está ofreciendo el nivel mejor nivel. Lejos del defensa que fue el curso pasado, esta temporada está más disperso, menos implicado y con errores de concentración que están penalizando al equipo. Y Cubarsí, que defiende a su lado, sufre directamente esas lagunas.
Cubarsí, harto de cubrir errores que se repiten
Cubarsí ha dado un paso adelante no solo en el campo, sino también en personalidad. A pesar de su juventud, el central entiende que la defensa necesita compromiso y máxima atención durante los 90 minutos. Y ahí es donde cree que Koundé está fallando de forma reiterada.

Las quejas no van tanto por un error puntual, sino por una sensación constante de desconexión. Desajustes en la línea y mala lectura del fuera de juego en acciones defensivas y una concentración intermitente que acaba generando peligro. Cubarsí siente que muchas veces debe corregir, tapar o asumir riesgos que no le corresponden. Esta situación ha generado cierto desgaste. No hay un conflicto abierto, pero sí un mensaje de que el nivel de exigencia no puede bajar.
Flick toma nota y Koundé queda señalado
Hansi Flick es consciente de lo que está ocurriendo. El técnico alemán valora la actitud, la concentración y el trabajo defensivo por encima de casi todo, y no le ha pasado desapercibido el bajón de Koundé. De hecho, el rendimiento del francés ya empieza a estar bajo lupa dentro del cuerpo técnico. En el Barça saben que Koundé tiene calidad de sobra, pero no entienden esos fallos. Flick quiere defensas fiables e intensos, no jugadores que alternen partidos buenos con desconexiones peligrosas.
La pelota está ahora en el tejado de Koundé. O recupera el nivel, el compromiso y la concentración que se le exige, o su estatus en el Barça empezará a tambalearse. Porque en este equipo, incluso los nombres importantes saben que nadie es intocable si baja los brazos. Y Cubarsí ya ha dejado claro que no piensa seguir tapando vergüenzas.