Hansi Flick ya ha comenzado a tomar decisiones importantes para la temporada 26/27, aunque el Barça todavía no ha iniciado la pretemporada. El técnico alemán considera que Ronald Araujo y Marc Casadó han perdido mucho peso dentro de su proyecto y no garantiza minutos importantes para ninguno. Los dos pueden terminar abandonando el club durante el mercado de verano.
El caso de Ronald Araujo es especialmente llamativo. Flick es consciente de que tiene una serie de cualidades únicas en la plantilla, pero lo habría situado por detrás de Pau Cubarsí, Gerard Martín e incluso de Andreas Christensen, los cuales tienen una mucho mejor salida de balón. El uruguayo quiere quedarse y recuperar su mejor versión, aunque su posición dentro de la línea defensiva se ha debilitado considerablemente.
Araujo habría quedado como última opción en la defensa
La intención del Barça no sería la de echarlo directamente, pero sí escuchar ofertas importantes. Araujo todavía tiene mercado y una venta permitiría obtener ingresos para financiar otros fishcjes este verano. Flick necesita defensores rápidos, fiables con balón y capaces de interpretar una línea adelantada, cualidades en las que continúa viendo dudas en el uruguayo.
Marc Casadó se encuentra en una situación todavía más complicada. El entrenador considera que no tiene el nivel necesario para competir por la titularidad ante Pedri, Frenkie de Jong, Gavi o Marc Bernal. Después de perder protagonismo durante la pasada temporada, el canterano ha quedado prácticamente sin espacio y ya estudia propuestas para continuar su carrera lejos de Barcelona.
Casadó tampoco entra en los planes del técnico alemán
El Barça podría aceptar una oferta cercana a los 20 millones de euros, aunque intentaría reservarse un porcentaje de una futura venta o alguna fórmula de recompra. Flick aprecia su profesionalidad y su compromiso, pero entiende que necesita centrocampistas con mayor capacidad física, velocidad de circulación y presencia en partidos de máxima exigencia.
La realidad es que ni Araujo ni Casadó han sido declarados oficialmente transferibles, pero su futuro está más fuera que dentro. Flick ha definido sus prioridades antes incluso de comenzar los entrenamientos y no quiere mantener futbolistas sin un papel claro. El Barça necesita vender para fichar y ambos aparecen como dos de los sacrificados que pueden acelerar la renovación de la plantilla.
