Después de varios años de travesía por el desierto, el Chelsea logró ser uno de los grandes protagonistas del 2025 futbolístico. Los blues se llevaron la Conference League, al superar al Betis en la gran final, a lo que después añadieron el Mundial de Clubes de los Estados Unidos, al golear al PSG en la gran final, un éxito con el que demostraron que el nuevo proyecto iba muy en serio.
Y gran parte del secreto del éxito recaía en la figura de Enzo Maresca, uno de los entrenadores de moda, que había logrado encajar las piezas en una plantilla extensísima y, lo más importante, instaurar un estilo de juego tan atractivo como eficaz con el que catapultó al club londinense a la lista de grandes favoritos para ganar la Champions League.

Maresca medita abandonar el Chelsea por un enfrentamiento con los propietarios
Sin embargo, todo se ha venido abajo en un tiempo récord y a día de hoy nadie en Londres garantiza que Enzo Maresca vaya a sentarse en el banquillo del Chelsea en el próximo partido del equipo, que es nada más y nada menos contra el Manchester City. Todas las alarmas saltaron después del enfrentamiento contra el Bournemouth, cuando el entrenador italiano no asistió a la rueda de prensa posterior. La primera versión fue que Maresca no acudió por una indisposición, aunque poco después se supo que realmente su ausencia se debió a un enfrentamiento con la propiedad del club blue.
El enfado de Maresca ha llegado a tal punto de que en Inglaterra aseguran que el entrenador está meditando muy seriamente bajarse del barco, al considerar que su manera de entender la dirección del equipo está en las antípodas de lo que quieren los propietarios, por lo que lo más lógico sería irse.

El Chelsea y su improvisación constante
A pesar de que los resultados del Chelsea han empeorado en las últimas semanas, esta situación solo sería la punta de un iceberg inmenso, un problema estructural en el que se habría llegado a un punto de no retorno. El Chelsea ha demostrado en los últimos tiempos ser un club muy volátil que toma decisiones siempre pensando en el corto plazo. Sus constantes fichajes a golpe de talonario, sin seguir un perfil de futbolista concreto, son un buen ejemplo. Maresca, por su parte, es partidario de asentar unas bases en las que trabajar.
La tensión, existente desde hace tiempo, aumentó con los malos resultados, por lo que el entrenador italiano ha dicho basta y en estos momentos es más probable que abandone el barco de forma inmediata a que se plantee seguir en un club en el que considera que su voz no existe. De hecho, en Inglaterra aseguran que Maresca ya tendría sustituto, Liam Rosenior, el entrenador del Estrasburgo, un club que, curiosamente, forma parte del mismo conglomerado empresarial que el Chelsea.